Cándido y la lección de humanismo

El filósofo e historiador Rémi Brague se pregunta, mediante una fábula, al estilo de Voltaire, sobre el extraño rechazo a la advertencia del Papa de que el problema del sida no se resolverá con preservativo, sino con un cambio de actitudes.

Verán ustedes, no es con medidas puramente técnicas como se terminará con la adicción al tabaco, con sus consecuencias: el aumento de cáncer de pulmón, de vejiga, etc. Desde luego, poner filtros en los cigarrillos puede limitar los daños. Pero su presencia da a los fumadores una falsa seguridad, y no se preguntan sobre sus motivos y responsabilidades. La verdadera solución, la solución a fin de cuentas, está en la educación: habría que enseñar a la gente a dominar su angustia en vez de fumar como carreteros. Es a ese precio como redescubrirán la alegría de respirar los verdaderos olores de la vida.

Bravo, querido doctor, y gracias por esta bonita lección de humanismo!

Verán ustedes, no es con medidas puramente técnicas como se llegará al fin de la violencia en los suburbios, con sus consecuencias: la destrucción de edificios públicos, incendios de coches, etc. Desde luego, poner un policía municipal detrás de cada joven puede limitar los daños, y más vale reprimir que dejar a los culpables sin castigo. Pero la presencia de la policía da a los responsables de los suburbios una falsa seguridad, y les evita preguntarse por los motivos de los alborotadores y sus propias responsabilidades. La verdadera solución, la solución a fin de cuentas, está en la educación: habría que enseñar a los jóvenes a controlar sus frustraciones en vez de destrozarlo todo. Es a ese precio como redescubrirán la felicidad de ganarse la vida con un trabajo honrado y contribuir al bien de la sociedad.

¡Bravo, querido político, y gracias por esta bonita lección de humanismo!

Verán ustedes, no es con medidas puramente técnicas como se llegará al fin del terrorismo islámico, con sus consecuencias: la regresión de sociedades enteras, la opresión de las mujeres, etc. Desde luego, enviar soldados a Afganistán puede limitar los daños, y más vale no dejar a los fanáticos imponer su Ley. Pero la presencia de los ejércitos occidentales da a los políticos de aquí y de allá una falsa seguridad, y les evita interrogarse sobre los motivos de los talibanes y sus propias responsabilidades. La verdadera solución, la solución a fin de cuentas, está en la educación: habría que enseñar a los musulmanes a pasar a la modernidad sin saltársela. Es a ese precio como redescubrirán la alegría de vivir en democracia y de dialogar en paz con las otras civilizaciones.

¡Bravo, querido diplomático, y gracias por esta bonita lección de humanismo!

Verán ustedes, no es con medidas puramente técnicas como se llegará al final del sida, con sus consecuencias: el aborto, el abandono de niños, etc. Desde luego, ponerse un preservativo puede limitar los daños y, si no se puede contener, más vale utilizarlo que contagiar a su pareja. Pero su utilización da a la gente, tanto en África como en otros lugares, una falsa seguridad, y les evita el preguntase por sus motivaciones y sus responsabilidades. La verdadera solución, la solución a fin de cuentas, está en la educación: habría que enseñar a la gente a canalizar sus impulsos sexuales en vez de multiplicar sus experiencias en el fondo insatisfactorias. Es a ese precio como redescubrirán la alegría de amar y de respetar a una persona, de fundar una familia y de educar a los hijos.

Bravo, querido Benedicto XVI, y gracias por…

¡Estás loco! ¡Es el Papa quien habla así! ¡No es uno de nosotros, es una sotana! El Papa es alemán, por tanto nazi. Es cristiano, por tanto pasado de moda. Sí, sí, lo he oído en los medios de comunicación. Él es Papa, por tanto siempre está equivocado en todo…

Rémi Brague, en Le Figaro
Traducción: Rocío Allende

Fuente: Alfa & Omega

Leticia no sufrió, y sonreía


Testimonio de Doña María Rosa Sánchez, madre de una niña con trisomía 18, que sobrevivió ocho meses.

Tienen trastornos incompatibles con la vida que los convierten en los candidatos perfectos al aborto. Sin embargo, las familias agrupadas en la asociación Trisomía 13, Trisomía 18 y Otras Malformaciones Congénitas saben que, si se les da la oportunidad de demostrarlo, estos niños devuelven con creces todo lo que reciben.

Embarazada a los 43 años y tras sufrir dos abortos, a María Rosa Sánchez -que ahora preside la asociación Trisomía 13, Trisomía 18 y Otras Malformaciones Congénitas- y su marido les propusieron la prueba de la amniocentensis «por activa y por pasiva», pero se negaron por el riesgo de aborto. A partir de la semana 20, en cada ecografía aparecían problemas, más graves que los del síndrome de Down, y siguieron las presiones, también -hasta el octavo mes- para abortar. Afirma rotunda que este tiempo, con la incertidumbre y las presiones, fue lo peor de todo.
Leticia nació por cesárea, con el tamaño de un bebé prematuro, y María Rosa pensó «que había tenido un monstruo, porque se la llevaron enseguida a otra clínica», donde permaneció dos meses. Le diagnosticaron síndrome de Edwards o trisomía -un cromosoma de más- en el par 18, un trastorno incompatible con la vida. El 95% de los niños que lo sufren mueren en abortos espontáneos, y otros muchos durante el parto o poco después. Desde el primer momento, el objetivo de la familia fue «que el tiempo que viviera, viviera bien; sin ninguna medida extraordinaria por alargar su vida», pero tampoco abandonándola: «No es lo mismo irse apagando que asfixiarse o morirse de hambre».
En cuanto cogió peso, se la llevaron a casa, y tuvieron que aprender a alimentarla con sonda. A estas dificultades, se añadieron los desplantes de los médicos -aunque su actitud, con el tiempo, mejoró- y las trabas administrativas: «Nos costó mucho conseguir el oxígeno, y una mochila para poder llevarlo fuera de casa». Leticia fue a rehabilitación y le pusieron las vacunas, por si su vida se prolongaba. Su madre cree que su calidad de vida fue buena: «No sufrió dolor. Llegó a sonreír -dicen que no pueden-. Tuve que coger una excedencia, pero salíamos y disfrutábamos».
«Sabíamos -continúa- que, en cualquier momento, se podía morir. Gracias a Dios, murió con todos en casa, le dimos un beso y nos despedimos». Tenía ocho meses, una vida larga para su condición, aunque el récord de la asociación lo tiene una niña de 14 años. Otra madre del grupo, doña Rita Castillo, sólo disfrutó de la pequeña Ángela nueve días, «que no cambiaría por nada. Estuve con ella, me la ponían en el pecho, y se ponía contenta. Nunca perdió su dignidad. Es mucho mejor que se muera así, que matarla dentro. Ella ha conocido mi cariño, y yo el suyo». Incluso una compañera de María Rosa, cuyo hijo, con el mismo trastorno, sólo sobrevivió dos horas, «dice que fue una gozada abrazarlo y despedirse».
María Rosa lo tiene claro: «Como madre, me gustaría tener a mi hija por aquí corriendo», pero «valió la pena: en casa había más alegría, más paz. A todos nos ha venido muy bien. Al matrimonio nos ha unido más, y mis otros siete hijos -que tenían entre cuatro y 18 años- se volcaron. Todos aprendieron a hacerle la rehabilitación en casa. Con tanto trabajo y tanta parafernalia, estábamos mucho más organizados que ahora».

Mejor, en casa

Por puro azar, María Rosa y su familia fueron conociendo a más familias que han pasado por lo mismo, y así nació su asociación, que ahora forman 12 familias. Su principal objetivo es «animar a las madres a que no aborten. Te dicen que vas a tener un monstruo, pero les enseñamos fotos y se van mucho más tranquilas. También les contamos cómo están de mal las parejas de la asociación que han abortado».
Lo más importante es el acompañamiento, durante el embarazo, y también en el hospital. De paso, intentan concienciar al personal sanitario para que les facilite las cosas, y algo van cambiando. Por ejemplo, hace seis años a María Rosa le costó que le dejaran coger a su hija, y hoy es normal. Aunque les dé miedo, animan a los padres a llevarse al niño a casa, y les asesoran: «Luchamos para conseguir ayudas como el oxígeno a domicilio y la mochila, y recaudamos fondos para ayudar a las madres con pocos recursos que tienen que dejar el trabajo». Todo para que padres e hijos disfruten de esa vida, dure lo que dure.

María Martínez López

Lo grave, y lo más grave

La posibilidad de abortar hasta las 22 semanas a un feto con «graves anomalías», presente tanto en la ley actual del aborto como en el Anteproyecto del Gobierno, «aun habiéndose declarado constitucional, implica a nuestro modo de ver una clara colisión con la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, de Naciones Unidas», afirma el recientemente publicado Informe del Consejo Fiscal sobre el Anteproyecto del aborto. El artículo 10 de la Convención implica -aclara el Informe- que, «cuando hay una legislación que prohíbe el aborto» -fuera del plazo de 14 semanas-, no puede ser que esa misma legislación lo permita» para los discapacitados. Siendo esto grave, el principal problema del Anteproyecto, para el Consejo, es el hecho de que, al hablar de un supuesto derecho al aborto «el valor fundamental de la vida humana quede absolutamente desprotegido» durante este plazo.

Fuente: Alfa & Omega

Edificar desde la Crisis

El presidente de la Conferencia Episcopal de Honduras, el cardenal Oscar Rodríguez Madariaga, presenta la declaración de los obispos de este país en la que exponen la delicada situación política actual y reiteran su exhortación a todos y cada uno de los sectores involucrados al diálogo para superar esta crisis

En la presentación del texto, el purpurado hondureño instó al depuesto Presidente Manuel Zelaya a meditar si es conveniente volver al país, pues “pensemos si una acción precipitada, un regreso al país en este momento podría desatar un baño de sangre”.

Declaración de los obispos de Honduras ante la grave situación del país

Hace apenas tres semanas, en la Asamblea Plenaria de esta Conferencia Episcopal expresamos claramente que la justicia social, el dialogo y las consultas dentro del marco de la ley son necesidades que debían ser reconocidas y respetadas a nuestro pueblo.

Ante la situación de los últimos días, nos remitimos a la información que hemos buscado en las instancias competentes del Estado (la Corte Suprema de Justicia, el Congreso Nacional, el Ministerio Público, el Poder Ejecutivo, Tribunal Supremo Electoral) y muchas organizaciones de sociedad civil.- Todos y cada uno de los documentos que han llegado a nuestras manos, demuestran que las instituciones del Estado democrático hondureño, están en vigencia y que sus ejecutorias en materia jurídico-legal han sido apegadas a derecho.- Los tres poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, están en vigor legal y democrático de acuerdo a la Constitución de la República de Honduras.

La Constitución de la República y los órganos administradores de justicia del país nos hacen concluir que:

a.) Conforme a lo contemplado en el Artículo 239 de la Constitución de la República “Quien proponga la reforma” de este Artículo, “cesa de inmediato en el desempeño de su cargo y queda inhabilitado por diez años para el ejercicio de toda función pública”. Por lo tanto, la persona requerida, cuando fue capturado, ya no se desempeñaba como Presidente de la República.

b.) Con fecha 26 de junio de 2009, la Corte Suprema de Justicia, por unanimidad, nombró un Juez Natural que giró la orden de captura contra el ciudadano Presidente de la República de Honduras, a quien se le supone responsable de los delitos de: CONTRA LA FORMA DE GOBIERNO, TRAICIÓN A LA PATRIA, ABUSO DE AUTORIDAD Y USURPACIÓN DE FUNCIONES en perjuicio de la Administración Pública y del Estado de Honduras, lo anterior a raíz del Requerimiento Fiscal presentado en esa Corte por parte del Ministerio Público.

Aprender de los errores para enmendarlos en el futuro

“Ningún hondureño podrá ser expatriado ni entregado a un Estado extranjero” (Art. 102, Constitución de la República”).-

Creemos que todos merecemos una explicación de lo acaecido el 28 de junio.

El pasado 19 de junio dijimos que todos somos en mayor o menor medida responsables de una situación de injusticia social.- Sin embargo seguimos creyendo que Honduras ha sido y quiere seguir siendo un pueblo de hermanos, para vivir unidos en la justicia y la paz.

Por eso es necesario que optemos decididamente por escuchar las opiniones de los demás, de tal manera que se pueda entablar un verdadero dialogo entre todos los sectores de la sociedad, para que se pueda llegar a soluciones constructivas.

Es fundamental respetar el calendario del Tribunal Supremo Electoral que garantice las elecciones del próximo mes de noviembre.

Es necesario globalizar la solidaridad como un camino que puede ayudarnos a superar la injusticia y la inequidad.- La comunidad internacional, con la información adecuada sobre la situación de nuestro país, puede contribuir a estos propósitos.

Hacemos un llamado especial

A quienes tienen o han tenido en sus manos la conducción del país les invitamos a no dejarse llevar por los egoísmos, la venganza, la persecución, la violencia y la corrupción.- Siempre se pueden buscar caminos de entendimiento y reconciliación, más allá de los intereses partidistas o de grupo.

A los grupos sociales, económicos y políticos, les exhortamos a superar reacciones emotivas y a buscar la verdad.- Hoy más que nunca los comunicadores sociales deben expresar su amor a Honduras buscando la pacificación y serenidad de nuestro pueblo, dejando a un lado los ataques personales y buscando el bien común.

A la población en general los invitamos a continuar en un espacio de participación respetuosa y responsable, entendiendo que todos podemos construir una Honduras más justa y solidaria, con el trabajo honesto. -Leer completo-

«El sacerdote pertenece a Cristo»


«¿Por qué un Año Sacerdotal? ¿Por qué en recuerdo del santo cura de Ars, que aparentemente no hizo nada de extraordinario?» Lo explica ampliamente el Papa en su Carta para la Convocación de un Año Sacerdotal, que reproducimos en las páginas siguientes. Pero además, Benedicto XVI parece dispuesto a no perder ocasión durante este Año para enseñar a la Iglesia a valorar el inmenso don del sacerdocio, comenzando por los propios sacerdotes…

Decía el Papa, durante la Audiencia general de la semana pasada: «En un mundo en que la visión común de la vida comprende cada vez menos lo sagrado, en cuyo lugar lo funcional se convierte en la única categoría decisiva, la concepción católica del sacerdocio podría correr el riesgo de perder su consideración natural, incluso dentro de la conciencia eclesial». No es correcto contraponer la concepción del sacerdocio como servicio a la comunidad -advertía-, a la concepción sacramental del ministerio. Es esta concepción la que realmente define el sacerdocio, si bien la primacía de la Eucaristía y de la administración de los demás sacramentos no sólo no niega, sino que debe potenciar el servicio a los demás. Lo que Cristo pide al sacerdote es «el sacrificio de sí», subrayaba Benedicto XVI. «Precisamente porque pertenece a Cristo, el sacerdote está radicalmente al servicio de los hombres». No vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí, debe decir con san Pablo. Y, con san Juan Bautista, estar dispuesto a «disminuir para que Él crezca», porque un sacerdote no se anuncia a sí mismo…
Unos días más tarde, en la homilía de la Misa en la solemnidad de San Pedro y San Pablo, el Papa insistía en que el obispo y el sacerdote deben conducir al rebaño «a los pastos justos», sabiendo dar «razón de la fe». Pero el pensar no basta, añadía. «Tenemos necesidad de la experiencia de la fe, de la relación vital con Jesucristo». Esa identificación de cada sacerdote con Cristo es un camino privilegiado para que el hombre «venga a conocer a Dios; que no se pierda en callejones sin salida; que no se pierda» en su soledad.
La salvación de las almas debe ser su gran inquietud. Y para promover esa conciencia y ese objetivo fundamental, el Papa ha dispuesto que se concedan indulgencias plenarias los días de apertura y cierre del Año Sacerdotal, el día del 150 aniversario de la muerte del santo Cura de Ars (4 de agosto de 2009), los primeros jueves de cada mes (como hoy, primer jueves de julio) o cualquier otro día que establezca cada obispo en su diócesis. Según el Decreto de la Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede donde se recogen las condiciones, se concede la indulgencia plenaria «a todos los fieles realmente arrepentidos» que participen en la Eucaristía y ofrezcan por la santidad de los sacerdotes cualquier obra buena realizada ese día. Deben también confesarse y rezar por las intenciones del Papa. En julio, el Papa ha pedido que se rece por los cristianos de Oriente Medio, «para que puedan vivir su fe con plena libertad y ser instrumento de reconciliación y de paz». Y «para que la Iglesia sea germen y núcleo de una Humanidad reconciliada y reunida en la única familia de Dios, mediante el testimonio de todos los fieles en las diversas naciones del mundo».
Se concede también la indulgencia plenaria, en los mismos días, «a los ancianos, a los enfermos y a todos aquellos que por motivos legítimos no puedan salir de casa», si tienen «intención de cumplir, en cuanto les sea posible, las tres acostumbradas condiciones» (confesión, comunión y pedir por las intenciones del Papa), «rezan oraciones por la santificación de los sacerdotes» y ofrecen sus enfermedades a Dios por medio de María.
Las condiciones varían en el caso de los sacerdotes, que podrán también aplicar las indulgencias a los presbíteros difuntos. En otras cosas, se les pide que recen con devoción ante el Santísimo y que, «a ejemplo de san Juan María Vianney, se ofrezcan con espíritu dispuesto y generoso a la celebración de los sacramentos, sobre todo al de la Penitencia».

Fuente: Alfa & Omega

Comunicación entre esposos: ¡¡¡ruido, ruido, ruido!!!

Imaginemos a una pareja en la etapa máxima de su enamoramiento. Todo entre ellos es comunicación: se hablan con la mirada, con una y mil frases bonitas, a través de recados, tarjetas, cartas… ¡y hasta por telepatía!

Pero, un día… ¿qué pasa? Algo molesto sucede que rompe la comunicación, y de ahí se desencadenan una serie de situaciones tristes, conflictivas, y tan dolorosas que pueden llegar hasta la fractura o el rompimiento total de la relación: esa pareja ha permitido que el ruido se interponga entre ellos.

Pasa lo mismo que cuando hablamos por teléfono. De pronto puede surgir en la línea un ruido extraño que dificulta el entendimiento. Si el ruido es leve, sólo molesta un poco pero se logra la comunicación, aunque sea a medias. En cambio, si el ruido es estruendoso, hace imposible que llegue el mensaje.

En el caso del teléfono, la situación se arregla volviendo a marcar o conversando personalmente. Pero en el caso de una pareja de novios ¡y sobre todo de esposos! que hayan dejado entrar el ruido en su hogar, el problema se vuelve difícil -aunque no imposible- de resolver. Es importante, por eso, conocer los “ruidos”, de todo tipo, que pueden dañar a la pareja, con el fin de evitarlos.

Tipos de ruido

- Egoísmo

El esposo llega del trabajo y no puede, o no quiere, desconectarse de los problemas o pendientes que tiene en su empleo y con ello bloquea la comunicación en su familia.

La esposa está tan entusiasmada hablando de su clase de cocina que no deja al marido hablar de nada más.

Alguno de los dos ha tenido un día horrible y no puede quitarse el mal humor, pero ni siquiera lo intenta, más bien se desquita con el cónyuge o con sus hijos, como si ellos tuvieran la culpa.

Uno de los dos no está en disponibilidad de comunicarse porque está muy cansado, tiene demasiado sueño o se siente mal.

Y en lugar de explicar su malestar, únicamente se duerme dejando a todos con una sensación de no haber sido tomado en cuenta y de que algo anda mal.

Todos estos casos son muestra de que las personas actúan a veces pensando sólo en sí mismas y esto no resulta justo para los demás. Este tipo de ruido resulta ser el más común.

No tiene que ser drástico para que corte la comunicación, basta con que uno de los dos interlocutores -el que habla o el que escucha – no esté realmente con ánimos de conversar para que se impida una verdadera comunicación.

- Activismo

“¡Ya llegué!… ¡ya me voy!” ¿Alguien recuerda esta conocida frase? Se trata de esas personas que llegan “volando” a su casa, nada más para cambiarse de ropa y volver a salir “disparado”.

El cónyuge no alcanza ni a contestarle pues los ven como a una ráfaga que cruza varias veces al día por su casa.

Aunque este es un caso exagerado, sí sucede muchas veces que estamos todos tan envueltos en el activismo, que descuidamos la conversación tranquila con nuestra pareja, y esto, tarde o temprano, afecta la unión de los dos.

- Agresividad

No hay nada que corte más la disponibilidad de una persona para escuchar que una ofensa.

Si tenemos quejas o diferencias con nuestro cónyuge o novio, lo mejor es buscar las palabras que tengan el significado de lo que queremos decir pero sin ofender.

Algunas frases que podemos prohibir en el hogar son:

- Te lo dije…
- Siempre que yo… , tú…
- Nunca me…
- ¿Qué?, ¿no entiendes?

Hay veces que el enojo o el orgullo nos hacen imposible este propósito de no ofender, pero es mucho más difícil pedirle a una persona que nos escuche y nos entienda, si se siente ofendida.

Aquí también cabe el otro propósito de olvidar las fallas que se han cometido en el pasado, como quien dice: “borrón y cuenta nueva”, ya que el recordar las ofensas es otra forma de ruido dañino.

- “Adivinanzas”

Pedro y Sandra llevan cinco años de casados.

Cada año Pedro se va una semana de pesca y también cada año Sandra se niega a ir con la excusa de que a ella no le gusta dormir en el campo.

Este año, Pedro organizó la cacería para fin de año y pensó que sería bueno invitar a sus hijos mayores, pero no a Sandra.

Pedro pensó: “No le voy a preguntar ni siquiera si me quiere acompañar, ya sé que a ella no le gusta eso de andar acampando”.

A su vez, Sandra pensó: “No puedo creer que se vaya a ir en fin de año, que me vaya a dejar sola, sin los niños y ni siquiera me invite”.
Aquí puede surgir un conflicto que se pudo haber evitado hablando. Se trata de un marido “adivinador”. Es cierto que muchos años de convivencia permiten a la pareja conocerse mejor, pero aun así, en muchas ocasiones es mejor consultar para saber a ciencia cierta los deseos o pensamientos del otro.

Por otro lado, también es más conveniente explicar lo mal que me hace sentir cierta decisión, o que se me tenga “tanta consideración”, que armar toda una tragedia interiormente. No esperar que me adivinen lo que realmente quiero si no lo digo abierta y tranquilamente.

- Miedo de hablar:

Miguel piensa que podría tener mejores oportunidades de trabajo en otra ciudad, pero no sabe cómo decírselo a Susana. El cree: “La última vez que toqué este tema, se puso a llorar, mejor no digo nada. Si sólo tratara de comprender la situación”.

En otra pareja, vemos que Lucía siente que dos hijos son muy pocos, pero su esposo Alfonso cree que son suficientes. Los embarazos son pesados para Lucía y los dos niños ya se hacen compañía el uno del otro. Ella pasaría otro embarazo difícil con la ilusión de tener una mujercita. Lucía, cada vez que la idea vuelve a su cabeza, piensa: “La última vez que hablamos de eso se puso furioso, mejor lo dejo así”.

Es importante ser receptivos y calmados al escuchar a la pareja, motivarla y hacerla sentir que en realidad todo se puede tratar y todo se puede arreglar “hablando”.

- Incomprensión

A Eduardo le encanta hacer planes con sus amigos del trabajo.
Siempre se le hace fácil decir que sí podrán asistir a reuniones sin consultar a Marcela.

A Marcela también le gusta salir en pareja pero le agradaría frecuentar más a sus propias amigas con sus novios.

Pero como ambos saben ‘que hablando se entiende la gente’…Marcela simplemente le dice a Eduardo: “Me gustaría que cuando hagas planes para el fin de semana me consultes primero”.

En otra familia, a Esthela le encanta preparar postres para su familia, pero Horacio lleva un año tratando de bajar de peso y es muy antojadizo. Ella le dice que sí necesita bajar de peso, pero le sigue preparando postres. Horacio buscando obtener comprensión le dice:

“Esthela, ya sabes que me encantan tus postres, pero no me estás ayudando a mi propósito.

Te pido que sólo hagas postre una vez a la semana, así los niños disfrutan y yo sólo batallo un día”.

Si estas situaciones no se comentaran, surgiría un sentimiento de incomprensión que podría afectar a la pareja.

- Grandes diferencias

Cuando una pareja se enamora, con tal de consolidar su unión, no da importancia a las diferencias entre los dos en cuanto a cultura, religión, o aspecto económico.

Esas diferencias, a la larga pueden estropear la comunicación en el noviazgo o en el matrimonio.

Otra diferencia importante que debe cuidarse, es el caso de que uno de los dos crezca intelectualmente cuando el otro se queda rezagado pues esto también puede ser factor de desunión.

Se puede dar cuando la mujer persevera en tomar cursos de educación para los hijos o formación espiritual mientras que al marido no le llama la atención.

O bien cuando el marido trabaja mucho y no comunica o explica a su mujer los problemas o cambios importantes por los que pasa su negocio u ocupación.

La esposa, si no tiene oportunidad de formarse y crecer de otra manera, por su ocupación de ama de casa y madre por ejemplo, podrá ir quedándose atrás en conocimientos básicos generales.
Para evitar esto, es importante mostrar siempre un interés sincero en las cosas del cónyuge de ésta manera siempre tendrán temas en común y sentirán el apoyo de la pareja.

- Intervenciones

Es muy fácil que un conocido o familiar ponga ruido en una relación de novios o esposos, pero…¿quién les va a enseñar o ayudar a convivir de nuevo? La base para eliminar este ruido está en confiar plenamente en el cónyuge y no creer nada que se nos diga acerca de él o ella sin haberlo consultado con el ‘acusado’ primero.

- Silencios

Parece una contradicción, pero el silencio es, en sí mismo, un verdadero bloqueo para la comunicación, porque se puede mal interpretar.

Si bien es importante y hasta bueno que haya silencios en tiempos de paz y alegría, hay que estar siempre atentos a que nuestro silencio no represente un conflicto.

Los silencios después de un enojo, pueden estar motivados por el orgullo. Si éste es el caso, no debemos dudar en romperlo ya que lo único que está causando es una serie de barreras y rencores que no se eliminan con facilidad.

El que se atreve a romper este tipo de silencio orgulloso, es por lo general, el que tiene mayor humildad y habilidad de comunicación de los dos, y con seguridad también es …¡el más inteligente!

Diana T. de Pozas
Fuente: Desarrollo y Formación Familiar A.C.

La encíclica “Caritas in veritate” en cápsulas

Propuestas del Papa para “civilizar” la economía

CIUDAD DEL VATICANO, martes, 7 julio 2009 (ZENIT.org).- La encíclica “Caritas in veritate” “sobre el desarrollo humano integral en la caridad y en la verdad”, publicada por Benedicto XVI este martes, presenta propuestas para “civilizar” la economía, en plena crisis financiera.

La encíclica, carta dirigida por el Papa “a todos los hombres de buena voluntad”, en sus 136 páginas actualiza la doctrina social de la Iglesia, en particular, las enseñanzas de las encíclicas “Populorum progressio“, publicada por Pablo VI en 1967, y “Sollicitudo rei socialis“, de Juan Pablo II, que vio la luz en 1988.

Presentamos algunas de las frases más destacadas de esta tercera encíclica del pontificado del Papa Joseph Ratzinger.

* * *

–Caridad sin verdad: “Sin verdad, la caridad cae en mero sentimentalismo. El amor se convierte en un envoltorio vacío que se rellena arbitrariamente. Éste es el riesgo fatal del amor en una cultura sin verdad.” (n. 3).

–Caridad sin Dios: “Un cristianismo de caridad sin verdad se puede confundir fácilmente con una reserva de buenos sentimientos, provechosos para la convivencia social, pero marginales. De este modo, en el mundo no habría un verdadero y propio lugar para Dios” (n. 4).

–La Iglesia no hace política: “La Iglesia no tiene soluciones técnicas que ofrecer y no pretende ‘de ninguna manera mezclarse en la política de los Estados’. No obstante, tiene una misión de verdad que cumplir en todo tiempo y circunstancia en favor de una sociedad a medida del hombre, de su dignidad y de su vocación”… “Para la Iglesia, esta misión de verdad es irrenunciable”. (n. 9).

–El progreso, una vocación: “El progreso, en su fuente y en su esencia, es una vocación: ‘En los designios de Dios, cada hombre está llamado a promover su propio progreso, porque la vida de todo hombre es una vocación’. Esto es precisamente lo que legitima la intervención de la Iglesia en la problemática del desarrollo. ” (n. 16).

–La lección de la crisis: “La crisis nos obliga a revisar nuestro camino, a darnos nuevas reglas y a encontrar nuevas formas de compromiso, a apoyarnos en las experiencias positivas y a rechazar las negativas. De este modo, la crisis se convierte en ocasión de discernir y proyectar de un modo nuevo” (n. 21).

–Propiedad intelectual: “Hay formas excesivas de protección de los conocimientos por parte de los países ricos, a través de un empleo demasiado rígido del derecho a la propiedad intelectual, especialmente en el campo sanitario” (n. 22).

–Progreso integral: “No basta progresar sólo desde el punto de vista económico y tecnológico. El desarrollo necesita ser ante todo auténtico e integral. El salir del atraso económico, algo en sí mismo positivo, no soluciona la problemática compleja de la promoción del hombre” (n. 23)

–Precariedad laboral: “Cuando la incertidumbre sobre las condiciones de trabajo a causa de la movilidad y la desregulación se hace endémica, surgen formas de inestabilidad psicológica, de dificultad para crear caminos propios coherentes en la vida, incluido el del matrimonio. Como consecuencia, se producen situaciones de deterioro humano y de desperdicio social” (n. 25).

–El hombre, primer capital: “Quisiera recordar a todos, en especial a los gobernantes que se ocupan en dar un aspecto renovado al orden económico y social del mundo, que el primer capital que se ha de salvaguardar y valorar es el hombre, la persona en su integridad” (n. 25).

–Lucha contra el hambre: “En la era de la globalización, eliminar el hambre en el mundo se ha convertido también en una meta que se ha de lograr para salvaguardar la paz y la estabilidad del planeta. El hambre no depende tanto de la escasez material, cuanto de la insuficiencia de recursos sociales, el más importante de los cuales es de tipo institucional” (n. 27).

–Vida y desarrollo: “La apertura a la vida está en el centro del verdadero desarrollo. Cuando una sociedad se encamina hacia la negación y la supresión de la vida, acaba por no encontrar la motivación y la energía necesaria para esforzarse en el servicio del verdadero bien del hombre” (n. 28).

–Desigualdades: “La dignidad de la persona y las exigencias de la justicia requieren, sobre todo hoy, que las opciones económicas no hagan aumentar de manera excesiva y moralmente inaceptable las desigualdades y que se siga buscando como prioridad el objetivo del acceso al trabajo por parte de todos” (n. 32).

El mercado: “Sin formas internas de solidaridad y de confianza recíproca, el mercado no puede cumplir plenamente su propia función económica. Hoy, precisamente esta confianza ha fallado, y esta pérdida de confianza es algo realmente grave” (n. 35).

“La sociedad no debe protegerse del mercado, pensando que su desarrollo comporta ipso facto la muerte de las relaciones auténticamente humanas. Es verdad que el mercado puede orientarse en sentido negativo, pero no por su propia naturaleza, sino por una cierta ideología que lo guía en este sentido” (n. 36).

–Los pobres, una riqueza: “No se debe considerar a los pobres como un ‘fardo’, sino como una riqueza incluso desde el punto de vista estrictamente económico” (n. 35).

–Democracia económica: “En la época de la globalización, la actividad económica no puede prescindir de la gratuidad, que fomenta y extiende la solidaridad y la responsabilidad por la justicia y el bien común en sus diversas instancias y agentes. Se trata, en definitiva, de una forma concreta y profunda de democracia económica” (n. 38).

–La empresa: “Uno de los mayores riesgos es sin duda que la empresa responda casi exclusivamente a las expectativas de los inversores en detrimento de su dimensión social” (n. 40).

–Especulación: “Se ha de evitar que el empleo de recursos financieros esté motivado por la especulación y ceda a la tentación de buscar únicamente un beneficio inmediato, en vez de la sostenibilidad de la empresa a largo plazo, su propio servicio a la economía real y la promoción, en modo adecuado y oportuno, de iniciativas económicas también en los países necesitados de desarrollo” (n. 40).

–Papel del Estado: “El mercado único de nuestros días no elimina el papel de los estados, más bien obliga a los gobiernos a una colaboración recíproca más estrecha. La sabiduría y la prudencia aconsejan no proclamar apresuradamente la desaparición del Estado” (n. 41).

–Globalización: “La verdad de la globalización como proceso y su criterio ético fundamental vienen dados por la unidad de la familia humana y su crecimiento en el bien. Por tanto, hay que esforzarse incesantemente para favorecer una orientación cultural personalista y comunitaria, abierta a la trascendencia, del proceso de integración planetaria”…. “La globalización no es, a priori, ni buena ni mala. Será lo que la gente haga de ella” (n. 42).

–Crecimiento demográfico: “No es correcto considerar el aumento de población como la primera causa del subdesarrollo, incluso desde el punto de vista económico” (n. 44).

–Familia: “Se convierte en una necesidad social, e incluso económica, seguir proponiendo a las nuevas generaciones la hermosura de la familia y del matrimonio, su sintonía con las exigencias más profundas del corazón y de la dignidad de la persona” (n. 44).

–Ética y economía: “La economía tiene necesidad de la ética para su correcto funcionamiento; no de una ética cualquiera, sino de una ética amiga de la persona” (n. 45).

–Cooperación internacional: “La cooperación internacional necesita personas que participen en el proceso del desarrollo económico y humano, mediante la solidaridad de la presencia, el acompañamiento, la formación y el respeto. Desde este punto de vista, los propios organismos internacionales deberían preguntarse sobre la eficacia real de sus aparatos burocráticos y administrativos, frecuentemente demasiado costosos” (n. 47).

–Ambiente: “La naturaleza está a nuestra disposición no como un ‘montón de desechos esparcidos al azar’, sino como un don del Creador que ha diseñado sus estructuras intrínsecas para que el hombre descubra las orientaciones que se deben seguir para ‘guardarla y cultivarla’” (n. 48).

–Problemas energéticos: “El acaparamiento por parte de algunos estados, grupos de poder y empresas de recursos energéticos no renovables, es un grave obstáculo para el desarrollo de los países pobres” (n. 49).

–Energías alternativas: “Hoy se puede mejorar la eficacia energética y al mismo tiempo progresar en la búsqueda de energías alternativas. Pero es también necesaria una redistribución planetaria de los recursos energéticos, de manera que también los países que no los tienen puedan acceder a ellos. Su destino no puede dejarse en manos del primero que llega o depender de la lógica del más fuerte” (n. 49).

–Solidaridad y educación: “Una solidaridad más amplia a nivel internacional se manifiesta ante todo en seguir promoviendo, también en condiciones de crisis económica, un mayor acceso a la educación que, por otro lado, es una condición esencial para la eficacia de la cooperación internacional misma” (n. 61).

–El relativismo empobrece: “Para educar es preciso saber quién es la persona humana, conocer su naturaleza. Al afianzarse una visión relativista de dicha naturaleza plantea serios problemas a la educación, sobre todo a la educación moral, comprometiendo su difusión universal. Cediendo a este relativismo, todos se empobrecen más” (n. 61).

–Emigrantes: “Está comprobado que los trabajadores extranjeros, no obstante las dificultades inherentes a su integración, contribuyen de manera significativa con su trabajo al desarrollo económico del país que los acoge”…. “Todo emigrante es una persona humana que, en cuanto tal, posee derechos fundamentales inalienables que han de ser respetados por todos y en cualquier situación” (n. 63).

–Finanzas: “Todo el sistema financiero ha de tener como meta el sostenimiento de un verdadero desarrollo. Sobre todo, es preciso que el intento de hacer el bien no se contraponga al de la capacidad efectiva de producir bienes. Los agentes financieros han de redescubrir el fundamento ético de su actividad para no abusar de aquellos instrumentos sofisticados con los que se podría traicionar a los ahorradores”. (n. 65).

–Microcrédito: “La experiencia de la microfinanciación, que hunde sus raíces en la reflexión y en la actuación de los humanistas civiles -pienso sobre todo en el origen de los Montes de Piedad-, ha de ser reforzada y actualizada, sobre todo en los momentos en que los problemas financieros pueden resultar dramáticos para los sectores más vulnerables de la población, que deben ser protegidos de la amenaza de la usura y la desesperación” (n. 65).

–Consumidores y asociaciones: “Es de desear un papel más incisivo de los consumidores como factor de democracia económica, siempre que ellos mismos no estén manipulados por asociaciones escasamente representativas” (n. 66).

–ONU: “Se siente mucho la urgencia de la reforma tanto de la Organización de las Naciones Unidas como de la arquitectura económica y financiera internacional, para que se dé una concreción real al concepto de familia de naciones” (n. 67).

–Autoridad política mundial: “Para gobernar la economía mundial, para sanear las economías afectadas por la crisis, para prevenir su empeoramiento y mayores desequilibrios consiguientes, para lograr un oportuno desarme integral, la seguridad alimenticia y la paz, para garantizar la salvaguardia del ambiente y regular los flujos migratorios, urge la presencia de una verdadera Autoridad política mundial” (n. 67).

–Los peligros de la técnica: “La técnica tiene un rostro ambiguo. Nacida de la creatividad humana como instrumento de la libertad de la persona, puede entenderse como elemento de una libertad absoluta, que desea prescindir de los límites inherentes a las cosas. El proceso de globalización podría sustituir las ideologías por la técnica” (n. 70).

–Medios de comunicación: “Dada la importancia fundamental de los medios de comunicación en determinar los cambios en el modo de percibir y de conocer la realidad y la persona humana misma, se hace necesaria una seria reflexión sobre su influjo, especialmente sobre la dimensión ético-cultural de la globalización y el desarrollo solidario de los pueblos” (n. 73).

–Bioética: “La bioética es un campo prioritario y crucial en la lucha cultural entre el absolutismo de la técnica y la responsabilidad moral, y en el que está en juego la posibilidad de un desarrollo humano e integral. Éste es un ámbito muy delicado y decisivo, donde se plantea con toda su fuerza dramática la cuestión fundamental: si el hombre es un producto de sí mismo o si depende de Dios” (n. 74).

–Nuevas formas de esclavitud: “Las nuevas formas de esclavitud, como la droga, y la desesperación en la que caen tantas personas, tienen una explicación no sólo sociológica o psicológica, sino esencialmente espiritual. El vacío en que el alma se siente abandonada, contando incluso con numerosas terapias para el cuerpo y para la psique, hace sufrir. No hay desarrollo pleno ni un bien común universal sin el bien espiritual y moral de las personas, consideradas en su totalidad de alma y cuerpo” (n. 76).

–El desafío cristiano: “El desarrollo necesita cristianos con los brazos levantados hacia Dios en oración, cristianos conscientes de que el amor lleno de verdad, caritas in veritate, del que procede el auténtico desarrollo, no es el resultado de nuestro esfuerzo sino un don” (n. 79).

Fuente: Zenit

Desde el pozo, hacia el cielo


Algo, alguien, ha permitido que, desde el pozo de un fracaso, levantemos los ojos hacia lo alto.

No ocurre sólo en las películas. Unos soldados cansados, un capitán extenuado, tristeza, rabia y desesperanza… De repente, una música, un chiste, un discurso inspirado, y todos recobran energías: vuelve cada uno a su puesto de batalla, con la ilusión de hacer su parte, de cumplir su misión…

No ocurre sólo en las películas. También en la vida real muchos de nosotros hemos vivido situaciones parecidas.

En grupo o en soledad, como familia o entre los amigos, en una actividad ocasional o en el trabajo… hay momentos en los que parece que todo se hunde, que no hay esperanza, que la vida ha perdido su sentido.

Son momentos que no quisiéramos repetir. Todo iba bien, todo caminaba sobre ruedas. De repente, pasa algo, grande o pequeño, imprevisto o preanunciado. El panorama, de improviso, ha dado un vuelco. ¿La causa? Un error humano o un terremoto, un choque o un resbalón, un virus gripal o un virus electrónico, una llamada por teléfono o un aviso de las cuentas del banco, una negativa de un contrato o una nota de despido.

Son momentos en los que todo parece oscuro. Días, meses, años, tirados, de repente, por la borda. Parece que no hay esperanza, que no hay salida, que no quedan motivos para seguir la lucha…

Pero hay otros momentos en los que algo, alguien, irrumpe en nuestras almas. Será una música que nos evoca nuestra infancia, o la llamada por teléfono de un amigo que tiende la mano, o la sonrisa sincera de quien antes nos miraba con desprecio, o simplemente el recuerdo de un consejo repetido tantas veces por la abuela: en la vida encontrarás gente buena y gente mala…

Será, tal vez, un instante. Suficiente como para que todo el panorama cambie, de golpe. Como si se corriesen las cortinas y un viento fuerte alejase tinieblas que oprimían el alma.

Algo, alguien, ha permitido que, desde el pozo de un fracaso, levantemos los ojos hacia lo alto. Arriba sigue, sereno, limpio, luminoso, el cielo. Sobre todo, “arriba” y “dentro”, susurra Dios que no nos deja, que está siempre a nuestro lado, que quiere que dejemos de buscar seguridades vanas para abrirnos, con esperanza, al Reino. Un Reino que poseen los pobres, los justos, los limpios, los misericordiosos, los que se hacen como niños. Un Reino que también es para mí, pobre creatura hundida en un pozo de fracasos pero abierta a la esperanza.

Entonces somos capaces de mirar adentro, a los corazones, para descubrir que tengo, a mí lado, más manos que ayudan que manos que arrojan piedras.

No ocurre sólo en las películas. Quizá hoy puede ser el día decisivo para cambiar mi vida. Quizá hoy asumiré con valor el pasado, con sus lastres y sus derrotas, para tomar nuevamente el arado ante el surco de mi existencia, para servir a mis hermanos, para ofrecer este pobre tiempo en la vocación más hermosa que Dios ofrece al ser humano: dejarse amar y amar sin límites…

Autor: P. Fernando Pascual L.C. | Fuente: Catholic.net

En nosotros está la lámpara maravillosa


Todos poseemos esa lámpara pero tal vez, no tiene aceite, está apagada, inservible. Está dentro de nosotros y hoy es el momento propicio para buscarla.

Son tardes de lluvia pero ha dejado de llover.

Miramos la calle y parece que se ha roto un gigantesco espejo y sus pedazos, en el suelo, reflejan trozos de un cielo azul muy pálido. La tarde tienen algo de magia que nos hace meditar.

Nos viene a la mente un cuento de la infancia en que un humilde muchacho, llamado Aladino, tenía una lámpara que en un principio creyó inservible pero cuando la hizo brillar surgió de ella un gran Genio que le concedió todos sus deseos. Era la lámpara maravillosa y en muchas ocasiones hemos deseado poseerla.

Pues bien, todos poseemos esa lámpara pero tal vez, como la del cuento, no tiene aceite, está apagada, inservible.

Está dentro de nosotros y hoy es el momento propicio para buscarla.

Ya la encontramos. ¿Por qué no le ponemos un poco de aceite? ¿Por qué no la encendemos? ¿Lo intentamos?

Cuando ella brille se nos cumplirán todos nuestros deseos.

Tal vez le falta el aceite de nuestra sonrisa. Sonriamos y veremos cómo brilla. Dicen que una sonrisa vale más que todo el oro del mundo…

O tal vez… le falte el aceite de la esperanza, ese aceite que hará que nuestra vida tenga un por qué.

Y…quién sabe si no logramos hacerla brillar porque el bálsamo o aceite del perdón ¡nos cuesta tanto!…¡nos resistimos a ponérselo! Encendámosla con él y un milagro se realizará en nuestras vidas.

Perdonemos aunque esté abierta la herida. Perdonemos aunque tengamos sabor a hiel en la boca que nuestro corazón sabrá de la dulzura del perdón. Perdonemos y la lámpara brillará y su luz dará calor a nuestra existencia.

Tal vez nuestra lámpara necesite tan solo del aceite de la diligencia y alegría. Si se lo ponemos nos levantaremos cada día optimistas y felices. Trabajaremos de la mañana a la noche poniendo nuestro máximo esfuerzo en lograr la excelencia. Tal vez esos trabajos no nos sean muy gratos pero son nuestro deber, después buscaremos algo de nuestro gusto y le daremos un “lugarcito” en el día para poder dedicarnos a ello.

No dejemos pasar las horas sin hacer algo.

Llenemos nuestros días y nuestra lámpara brillará con nuevos destellos para nosotros y para los demás. Tenemos que hacer el esfuerzo para vivir esa magia. Busquemos dentro de nosotros y sabremos qué es lo que necesita nuestra lámpara para brillar y con su luz alcanzaremos a ver y a encontrar muchas cosas que ahora nos están negadas.

Que el aceite del amor sea el principal ingrediente para que su luz llene toda nuestra existencia y nuestros actos. Esa lámpara maravillosa que Dios puso en nuestro corazón no la dejemos arrinconada y sucia, si queremos que con ella se cumplan nuestros deseos la debemos pulir y no dejar apagar su llama.


  • Preguntas o comentarios al autor

  • Autor: Ma Esther de Ariño | Fuente: Catholic.net

    Amen a sus enemigos… ¡Qué difícil Señor!


    Hoy a tus pies traigo un corazón que se resiste a perdonar. El dolor que le causaron fue tan fuerte, que alcanzó gravedad de tragedia para mi corazón y para mi vida…

    Hoy ante ti, Jesús Sacramentado, recordamos tus palabras: “Ama a tus enemigos..” Un mandamiento nuevo, era algo que rebasaba toda doctrina, toda ley. Era algo que estremecía las entrañas y el corazón, era algo que sobrepasaba todo sentimiento humano para llegar a tocar lo que naturalmente no correspondía a nuestro sentir, a nuestro apasionado corazón y razón cuando alguien o algo nos daña…

    Jesús, nos pedías algo que tu sabías qué difícil y “cuesta arriba” es para nuestro corazón otorgar el perdón, pero…sabías que tus palabras iban a tener ejemplo y respuesta a esta petición cuando en la cruz dirías: – ¡Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen!… y por eso tus palabras:Han oído ustedes que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos. Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen ¿no hacen lo mismo que los publicanos?. Y si saludan tan solo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario, ¿no hacen eso mismo los paganos?. Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial, es perfecto. (Mateo 5,43-48)

    Jesús, hoy a tus pies traigo un corazón que se resiste a perdonar. El dolor que le causaron fue tan fuerte, que alcanzó gravedad de tragedia para los sentimientos y para mi vida… ¡ten compasión de mí! ¡Ayúdame para que poco a poco la paz vaya entrando en mi corazón y pueda, con tu apoyo, otorgar ese perdón que tu pides.

    Pero tal vez mi corazón no tenga heridas tan profundas sino que esté lleno de rencillas, de palabras mal interpretadas, de antipatías gratuitas, de que no se por qué…. “pero no me cae bien”, no soporto a “esa” persona, guardo pequeños rencores sin una causa real…de una palabra, de una mirada, de algo que no me gustó y me cayó mal… de una rivalidad… de una envidia… ya no nos hablamos… que ella o él de “su brazo a torcer” ¡yo no!.

    Jesús, manso y humilde de corazón, dime ¿qué dices de este corazón que aún no ha aprendido a perdonar y no solo eso sino que no sabe orar y rogar para que, olvidando tanta pequeñez y tontería, sea generoso y pida por ella o por él?

    Quiero paz, Señor, esa paz tan hermosa que tu sabes dar al corazón, al alma que se libera de la esclavitud de todos esos mezquinos sentimientos, porque ya empezó a amar como tu nos amas olvidando y perdonando todas nuestras faltas.

    Quiero ser grande, volar muy alto, que por amor a ti no me importen tanto las cosas pequeñas de este mundo… parecerme a ti que sabes amar dando todo por nada, ayúdame, Señor. Amén.


  • Preguntas o comentarios al autor

  • Autor: Ma Esther De Ariño | Fuente: Catholic.net

    Obama reconoce el liderazgo del Papa y sus diferencias sobre familia y vida


    Obama: «Defenderé siempre con fuerza el derecho de los obispos a criticarme, incluso con tono apasionado»

    En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, en la que participaron algunos medios católicos como el diario italiano Avvenire y Radio Vaticano, el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reconoció el liderazgo del Papa Benedicto XVI y reiteró sus diferencias en temas de vida y familia. A pocos días de su anunciado encuentro con el Santo Padre, el mandatario señaló que «el Papa tiene un liderazgo extraordinario. Espero por ello una colaboración duradera en cuanto a la lucha contra la pobreza, el Medio Oriente, el cambio climático y los inmigrantes».

    Publicado el 2009-07-04 08:59:00

    (ACI/InfoCatolica) En cuanto a las críticas que los Obispos de Estados Unidos le han hecho en distintas ocasiones sobre la defensa de la vida y la familia, Obama señaló: “defenderé siempre con fuerza el derecho de los obispos a criticarme, incluso con tono apasionado. Los recibiría con gusto en la Casa Blanca para conversar de temas que nos unen y nos dividen”.

    Según indica L’Osservatore Romano, al ser preguntado por el aborto, el mandatario consideró que es necesario “ayudar a los jóvenes a tomar decisiones inteligentes para evitar embarazos no deseados” y consideró el hecho de “reforzar el acceso a la adopción como alternativa al aborto”.

    Obama también comentó que próximamente revisará el derecho a la objeción de conciencia para los médicos pro-vida que se oponen al aborto.

    Por su parte Radio Vaticano señala que el Presidente de Estados Unidos aseguró que “políticamente veo el encuentro con Benedicto XVI como un coloquio con un jefe de Estado extranjero, pero tengo la conciencia de que, naturalmente, él es mucho más que eso. Entiendo bien la influencia que el Papa ejerce, mucho más allá de los límites de la Iglesia Católica. El Pontífice disfruta el máximo de mi respeto, como persona que tiene una gran cultura y una gran sensibilidad”.

    Fuente: Info Católica

    ¿Tomará nota Zapatero del talante de Obama?
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