El pasado 14 de septiembre, sobre las 7,50H de la mañana nos sobresalto una llamada …….
Nuestra hija mayor acababa de tener un grave accidente laboral, le habían caído encima más de mil kilos y, aunque parecía que su vida no corría peligro, imagínense el susto que nos llevamos. Bien, de camino hacia el Hospital Ntra. Sra. del Rosell de Cartagena, MªCarmen en un coche de la empresa y yo en el nuestro, se me pasaban miles de cosas por la cabeza… a cual peor. Pero ahí estaba el Señor para llevarnos de la mano, yo le pedía que ayudara a nuestra hija Rut, pero que lo dejaba en sus manos, también le pedía que me diera la fortaleza suficiente para afrontar cualquier tipo de acontecimiento. Para reforzar estas peticiones empece a rezar el “Padrenuestro” el “Ave María” y el “Gloria”, todo seguido una y otra vez, intercalando de vez en cuando “El Señor es mi pastor nada me falta” como para reforzar. Durante el trayecto en coche y el la sala de Urgencias del hospital no podía dejar de rezar, aunque me hablasen o hablase. En una de mis varias salidas a fumar a la puerta de Urgencias, rezando y con la vista perdida en el horizonte, mi vista se fija en una gran Cruz que hay en un pequeño cabezo que se divisa desde la puerta de Urgencias de ese Hospital. El momento es difícil de explicar para mi con palabras, parecía la escena de una película cuando hacen un primer plano sobre algún objeto y el resto se queda como desenfocado, algo así. En ese momento me invadió paz y tranquilidad muy fuerte, sin darme cuenta dejé de rezar, parecía como si el Señor me hubiera dicho “tranquilo te he oído y todo va bien“. Ese día no habíamos hecho las lecturas por la precipitación de los acontecimientos, pero por la noche ya en mi casa al abrir la agenda con las lecturas del día me quede de piedra al ver el enunciado “FIESTA DE LA EXALTACIÓN DE LA CRUZ”, las sensaciones de la mañana volvieron a mi pero con más intensidad y más claridad, se cumplía la palabra del Evangelio del día “Dios no envió al Hijo al mundo para condenarlo, sino para que se salve gracias a El“. Demasiado para un solo día.
Al siguiente por la mañana a las 9H., operaban a Rut, tenía las dos piernas rotas por dos sitios más un tobillo (un desastre, había peligro de que no se quedase bien e incluso existía el riesgo de que tuvieran que amputar alguna), pero a pesar de todo me encontraba bastante tranquilo, sabia que estaba en las mejores manos: las del Señor. La operación salió muy bien y Rut estaba, dentro de lo que cabe, bastante bien. Pero a pesar de todas las señales que recibimos nos pasó como a Pedro sobre las aguas, dudó y se hundió. A mi empezaron a entrarme las dudas a pesar de que todo pintaba bien (siempre piensas: ¿y si tiene algo y no se lo han visto?¿y si no la han revisado bien? y el clásico: mira esa que después de estar en su casa se …), total me pongo bastante nervioso e intranquilo, me vuelvo a mi casa con la cabeza en otro lado, en un momento dado que estoy esperando que mi hermana se suba al coche, me pasa algo parecido a lo de la Cruz, de la música que tengo puesta y que la estoy oyendo como de fondo, de momento oigo claro y fuerte :”ten fe en mi; ten fe en mi” no recuerdo ahora el título de la canción, el CD era de Revolver, en ese momento me sorprendí pero inmediatamente mi hermana subió al coche y con prisa por que era tarde la acerque a su casa, más adelante lo vi claro, el Señor me había hablado para que me tranquilizara. Por la tarde, estando con Rut en la habitación sentí la necesidad de leer algo de la Biblia, así que la abro al azar y lo hice por TOBIAS (libro especialmente querido por mi) concretamente señalando TB5-17 “El Ángel respondió: Lo acompañaré. No temas: sanos partimos y sanos regresaremos, pues el camino es seguro.“, creo que el mensaje es claro. Ya por la tarde aprovechando que la habitación estaba llena de gente (amigos, familiares etc.), MªCarmen y yo salimos a dar un paseo por los alrededores del hospital y despejarnos un poco, nos venia bien sobre todo a ella que llevaba más de 24H. junto a Rut, ademas queríamos ver un sitio cerca para ir a misa y darle gracia a Dios por lo bien que estaba saliendo todo. Durante el paseo, por la parte de atrás de la manzana del Hospital donde la operaron (Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro) nos encontramos una Casa de Oración Evangelista con un gran escaparate y en el una gran Biblia abierta, ¿os imagináis el salmo? si! 23(22)“El Señor es mi pastor; nada me falta;…”, si había alguna duda de que Dios nos llevaba de la mano desapareció. Buscamos una Iglesia en un barrio cercano, Ntra. Sra. de los Milagros, lo de nuestra hija era un verdadero milagro (sobre 1300kg.le cayeron), durante la ceremonia nos enteramos que es el día de “Nuestra Sra. la Virgen de los Dolores“, ahora sabemos que de la otra mano nos lleva María.
Para nosotros esta experiencia confirma lo que Jesús dijo: “Pidan y se les dará; busquen y hallaran; llamen y se les abrirá la puerta.”(Mateo 7-7) ya que El es un Señor vivo que nos habla y nos indica el camino, lo único que tenemos que hacer es estar atentos a sus señales.
Al siguiente por la mañana a las 9H., operaban a Rut, tenía las dos piernas rotas por dos sitios más un tobillo (un desastre, había peligro de que no se quedase bien e incluso existía el riesgo de que tuvieran que amputar alguna), pero a pesar de todo me encontraba bastante tranquilo, sabia que estaba en las mejores manos: las del Señor. La operación salió muy bien y Rut estaba, dentro de lo que cabe, bastante bien. Pero a pesar de todas las señales que recibimos nos pasó como a Pedro sobre las aguas, dudó y se hundió. A mi empezaron a entrarme las dudas a pesar de que todo pintaba bien (siempre piensas: ¿y si tiene algo y no se lo han visto?¿y si no la han revisado bien? y el clásico: mira esa que después de estar en su casa se …), total me pongo bastante nervioso e intranquilo, me vuelvo a mi casa con la cabeza en otro lado, en un momento dado que estoy esperando que mi hermana se suba al coche, me pasa algo parecido a lo de la Cruz, de la música que tengo puesta y que la estoy oyendo como de fondo, de momento oigo claro y fuerte :”ten fe en mi; ten fe en mi” no recuerdo ahora el título de la canción, el CD era de Revolver, en ese momento me sorprendí pero inmediatamente mi hermana subió al coche y con prisa por que era tarde la acerque a su casa, más adelante lo vi claro, el Señor me había hablado para que me tranquilizara. Por la tarde, estando con Rut en la habitación sentí la necesidad de leer algo de la Biblia, así que la abro al azar y lo hice por TOBIAS (libro especialmente querido por mi) concretamente señalando TB5-17 “El Ángel respondió: Lo acompañaré. No temas: sanos partimos y sanos regresaremos, pues el camino es seguro.“, creo que el mensaje es claro. Ya por la tarde aprovechando que la habitación estaba llena de gente (amigos, familiares etc.), MªCarmen y yo salimos a dar un paseo por los alrededores del hospital y despejarnos un poco, nos venia bien sobre todo a ella que llevaba más de 24H. junto a Rut, ademas queríamos ver un sitio cerca para ir a misa y darle gracia a Dios por lo bien que estaba saliendo todo. Durante el paseo, por la parte de atrás de la manzana del Hospital donde la operaron (Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro) nos encontramos una Casa de Oración Evangelista con un gran escaparate y en el una gran Biblia abierta, ¿os imagináis el salmo? si! 23(22)“El Señor es mi pastor; nada me falta;…”, si había alguna duda de que Dios nos llevaba de la mano desapareció. Buscamos una Iglesia en un barrio cercano, Ntra. Sra. de los Milagros, lo de nuestra hija era un verdadero milagro (sobre 1300kg.le cayeron), durante la ceremonia nos enteramos que es el día de “Nuestra Sra. la Virgen de los Dolores“, ahora sabemos que de la otra mano nos lleva María.
Para nosotros esta experiencia confirma lo que Jesús dijo: “Pidan y se les dará; busquen y hallaran; llamen y se les abrirá la puerta.”(Mateo 7-7) ya que El es un Señor vivo que nos habla y nos indica el camino, lo único que tenemos que hacer es estar atentos a sus señales.
































































