San Ignacio de Loyola

San Ignacio de Loyola
31 de Julio
Año 1556
San Ignacio: ruégale a Dios por todos los que como tí
deseamos extender el Reino de Cristo,
y hacer amar más a nuestro Divino Salvador.
“Todo para mayor Gloria de Dios” (San Ignacio)
El Alma de CristoSan Ignacio nació en 1491 en el castillo de Loyola, en Guipúzcoa, norte de España, cerca de los montes Pirineos que están en el límite con Francia.
Su padre Bertrán De Loyola y su madre Marina Sáenz, de familias muy distinguidas, tuvieron once hijos: ocho varones y tres mujeres. El más joven de todos fue Ignacio.
El nombre que le pusieron en el bautismo fue Iñigo.
Entró a la carrera militar, pero en 1521, a la edad de 30 años, siendo ya capitán, fue gravemente herido mientras defendía el Castillo de Pamplona. Al ser herido su jefe, la guarnición del castillo capituló ante el ejército francés.
Los vencedores lo enviaron a su Castillo de Loyola a que fuera tratado de su herida. Le hicieron tres operaciones en la rodilla, dolorosísimas, y sin anestesia; pero no permitió que lo atasen ni que nadie lo sostuviera. Durante las operaciones no prorrumpió ni una queja. Los médicos se admiraban. Para que la pierna operada no le quedara más corta le amarraron unas pesas al pie y así estuvo por semanas con el pie en alto, soportando semejante peso. Sin embargo quedó cojo para toda la vida.
A pesar de esto Ignacio tuvo durante toda su vida un modo muy elegante y fino para tratar a toda clase de personas. Lo había aprendido en la Corte en su niñez.
Mientras estaba en convalecencia pidió que le llevaran novelas de caballería, llenas de narraciones inventadas e imaginarias. Pero su hermana le dijo que no tenía más libros que “La vida de Cristo” y el “Año Cristiano”, o sea la historia del santo de cada día.
Y le sucedió un caso muy especial. Antes, mientras leía novelas y narraciones inventadas, en el momento sentía satisfacción pero después quedaba con un sentimiento horrible de tristeza y frustración . En cambio ahora al leer la vida de Cristo y las Vidas de los santos sentía una alegría inmensa que le duraba por días y días. Esto lo fue impresionando profundamente.
Y mientras leía las historias de los grandes santos pensaba: “¿Y por qué no tratar de imitarlos? Si ellos pudieron llegar a ese grado de espiritualidad, ¿por qué no lo voy a lograr yo? ¿Por qué no tratar de ser como San Francisco, Santo Domingo, etc.? Estos hombres estaban hechos del mismo barro que yo. ¿Por qué no esforzarme por llegar al grado que ellos alcanzaron?”. Y después se iba a cumplir en él aquello que decía Jesús: “Dichosos los que tienen un gran deseo de ser santos, porque su deseo se cumplirá” (Mt. 5,6), y aquella sentencia de los psicólogos: “Cuidado con lo que deseas, porque lo conseguirás”.
Mientras se proponía seriamente convertirse, una noche se le apareció Nuestra Señora con su Hijo Santísimo. La visión lo consoló inmensamente. Desde entonces se propuso no dedicarse a servir a gobernantes de la tierra sino al Rey del cielo.
Apenas terminó su convalecencia se fue en peregrinación al famoso Santuario de la Virgen de Monserrat. Allí tomó el serio propósito de dedicarse a hacer penitencia por sus pecados. Cambió sus lujosos vestidos por los de un pordiosero, se consagró a la Virgen Santísima e hizo confesión general de toda su vida.
Y se fue a un pueblecito llamado Manresa, a 15 kilómetros de Monserrat a orar y hacer penitencia, allí estuvo un año. Cerca de Manresa había una cueva y en ella se encerraba a dedicarse a la oración y a la meditación. Allá se le ocurrió la idea de los Ejercicios Espirituales, que tanto bien iban a hacer a la humanidad.
Después de unos días en los cuales sentía mucho gozo y consuelo en la oración, empezó a sentir aburrimiento y cansancio por todo lo que fuera espiritual. A esta crisis de desgano la llaman los sabios “la noche oscura del alma”. Es un estado dificultoso que cada uno tiene que pasar para que se convenza de que los consuelos que siente en la oración no se los merece, sino que son un regalo gratuito de Dios.
Luego le llegó otra enfermedad espiritual muy fastidiosa: los escrúpulos. O sea el imaginarse que todo es pecado. Esto casi lo lleva a la desesperación.
Pero iba anotando lo que le sucedía y lo que sentía y estos datos le proporcionaron después mucha habildad para poder dirigir espiritualmente a otros convertidos y según sus propias experiencias poderles enseñar el camino de la santidad. Allí orando en Manresa adquirió lo que se llama “Discreción de espíritus”, que consiste en saber determinar qué es lo que le sucede a cada alma y cuáles son los consejos que más necesita, y saber distinguir lo bueno de lo malo. A un amigo suyo le decía después: “En una hora de oración en Manresa aprendí más a dirigir almas, que todo lo que hubiera podido aprender asistiendo a universidades”.
En 1523 se fue en peregrinación a Jerusalén, pidiendo limosna por el camino. Todavía era muy impulsivo y un día casi ataca a espada a uno que hablaba mal de la religión. Por eso le aconsejaron que no se quedara en Tierra Santa donde había muchos enemigos del catolicismo. Después fue adquiriendo gran bondad y paciencia.
A los 33 años empezó como estudiante de colegio en Barcelona, España. Sus compañeros de estudio eran mucho más jóvenes que él y se burlaban mucho. El toleraba todo con admirable paciencia. De todo lo que estudiaba tomaba pretexto para elevar su alma a Dios y adorarlo.
Después pasó a la Universidad de Alcalá. Vestía muy pobremente y vivía de limosna. Reunía niños para enseñarles religión; hacía reuniones de gente sencilla para tratar temas de espiritualidad, y convertía pecadores hablándoles amablemente de lo importante que es salvar el alma.
San Ignacio de LoyolaLo acusaron injustamente ante la autoridad religiosa y estuvo dos meses en la cárcel. Después lo declararon inocente, pero había gente que lo perseguía. El consideraba todos estos sufrimientos como un medio que Dios le proporcionaba para que fuera pagando sus pecados. Y exclamaba: “No hay en la ciudad tantas cárceles ni tantos tormentos como los que yo deseo sufrir por amor a Jesucristo”.
Se fue a Paris a estudiar en su famosa Universidad de La Sorbona. Allá formó un grupo con seis compañeros que se han hecho famosos porque con ellos fundó la Compañía de Jesús. Ellos son: Pedro Fabro, Francisco Javier, Laínez, Salnerón, Simón Rodríguez y Nicolás Bobadilla. Recibieron doctorado en aquella universidad y daban muy buen ejemplo a todos.
Los siete hicieron votos o juramentos de ser puros, obedientes y pobres, el día 15 de Agosto de 1534, fiesta de la Asunción de María. Se comprometieron a estar siempre a las órdenes del Sumo Pontífice para que él los emplease en lo que mejor le pareciera para la gloria de Dios.
Se fueron a Roma y el Papa Pablo III les recibió muy bien y les dio permiso de ser ordenados sacerdotes. Ignacio, que se había cambiado por ese nombre su nombre antiguo de Íñigo, esperó un año desde el día de su ordenación hasta el día de la celebración de su primera misa, para prepararse lo mejor posible a celebrarla con todo fervor.
San Ignacio se dedicó en Roma a predicar Ejercicios Espirituales y a catequizar al pueblo. Sus compañeros se dedicaron a dictar clases en universidades y colegios y a dar conferencias espirituales a toda clase de personas.
Se propusieron como principal oficio enseñar la religión a la gente.
En 1540 el Papa Pablo III aprobó su comunidad llamada “Compañía de Jesús” o “Jesuitas”. El Superior General de la nueva comunidad fue San Ignacio hasta su muerte.
En Roma pasó todo el resto de su vida.
Era tanto el deseo que tenía de salvar almas que exclamaba: “Estaría dispuesto a perder todo lo que tengo, y hasta que se acabara mi comunidad, con tal de salvar el alma de un pecador”.
Fundó casas de su congregación en España y Portugal. Envió a San Francisco Javier a evangelizar el Asia. De los jesuitas que envió a Inglaterra, 22 murieron martirizados por los protestantes. Sus dos grandes amigos Laínez y Salmerón fueron famosos sabios que dirigieron el Concilio de Trento. A San Pedro Canisio lo envió a Alemania y este santo llegó a ser el más célebre catequista de aquél país. Recibió como religioso jesuita a San Francisco de Borja que era rico político, gobernador, en España. San Ignacio escribió más de 6 mil cartas dando consejos espirituales.
El Colegio que San Ignacio fundó en Roma llegó a ser modelo en el cual se inspiraron muchísimos colegios más y ahora se ha convertido en la célebre Universidad Gregoriana.
Los jesuitas fundados por San Ignacio llegaron a ser los más sabios adversarios de los protestantes y combatieron y detuvieron en todas partes al protestantismo. Les recomendaba que tuvieran mansedumbre y gran respeto hacia el adversario pero que se presentaran muy instruidos para combatirlos. El deseaba que el apóstol católico fuera muy instruido.
El libro más famoso de San Ignacio se titula: “Ejercicios Espirituales” y es lo mejor que se ha escrito acerca de como hacer bien los santos ejercicios. En todo el mundo es leído y practicado este maravilloso libro. Duró 15 años escribiéndolo.
Su lema era: “Todo para mayor gloria de Dios”. Y a ello dirigía todas sus acciones, palabras y pensamientos: A que Dios fuera más conocido, más amado y mejor obedecido.
En los 15 años que San Ignacio dirigió a la Compañía de Jesús, esta pasó de siete socios a más de mil. A todos y cada uno trataba de formarlos muy bien espiritualmente.
Como casi cada año se enfermaba y después volvía a obtener la curación, cuando le vino la última enfermedad nadie se imaginó que se iba a morir, y murió súbitamente el 31 de julio de 1556 a la edad de 65 años.
En 1622 el Papa lo declaró Santo y después Pío XI lo declaró Patrono de los Ejercicios Espirituales en todo el mundo. Su comunidad de Jesuitas es la más numerosa en la Iglesia Católica.
Oración de San Ignacio de Loyola. Alma de Cristo
Fuente :

Links: http://www.corazones.org/santos/ignacio_loyola.htm

 

NUESTRO MINUTO DE SABIDURIA – XVII

¡Domínate y conquístate a ti mismo!

Triunfador no es el que vence a los demás, sino el que se conquista a sí mismo, frenando sus vicios y superando sus límites. El triunfo sobre si mismo es sin medida más difícil, y al que lo consigue se le puede colocar entre los héroes.

Aprende a dominarte, y no te desanimes. Si hoy no lo lograste, vuelve a empezar que ¡algún día triunfarás!

Fuente:Minuto de Sabiduría de C. Torres Pastorino (218)

Perdonar no es condición para ser perdonado

Sólo quien ha sentido la ternura del abrazo del Padre puede transmitir a los demás el mismo calor, cuando ofrece el perdón.

 

Una de las exigencias más difíciles de la fe y de la vida cristiana es la práctica de la confesión frecuente.
Abundantes son los síntomas de la permanencia de esta crisis. ¡Cuántos padres de familia, cuando sus hijos se acercan al sacramento del Bautismo o a la Primera Comunión o al Matrimonio, sufren en su interior una división entre el deseo de acompañarles recibiendo la Eucaristía y el temor de tenerse que confesar después de muchos años! ¡Cuánto forcejeo durante la cuaresma para cumplir con la confesión anual!
Podríamos pensar que esto ocurre entre los creyentes no practicantes. Pero el fenómeno se presenta igualmente entre los que sí practican su fe. Basta mirar la desproporción entre las personas que cumplen con la misa dominical y las que se acercan a comulgar. ¡Cuántos jóvenes fervorosos y asiduos a las actividades parroquiales y apostólicas se alejan tras sus primeras experiencias de pecado grave y el temor de confesarlas!
No podemos ser ingenuos: junto a tantos buenos cristianos que practican con fe y confianza la confesión frecuente, se debe afirmar la existencia de una crisis en la práctica de la confesión. ¿Cuál es el verdadero problema de fondo que provoca la baja frecuencia en la práctica del sacramento de la Reconciliación? No pregunto a quienes no tienen fe o no practican la religión católica; dirijo mi pregunta a ti, que quieres ser, y en general eres, buen cristiano: ¿por qué no te confiesas con más frecuencia? Seguramente son varios los motivos. Deseo hablar de uno que no se ha considerado suficientemente.
En muchos casos, los buenos cristianos no se acercan a la confesión porque en su interior tienen un profundo sentido de justicia y
“prueban un sentimiento de indignidad ante la grandeza del don recibido. Pero tienen razón en sentirse indignos”.
Para entender lo anterior, nos puede ayudar un hecho que me ocurrió cuando era niño. Con motivo de mi cumpleaños esperaba un regalo especial. Mis papás, con el deseo de darme una sorpresa, me escondieron el regalo. Yo, pensando que habían olvidado comprarlo, me enojé con ellos, pero mi buena hermana me dijo dónde estaba escondido. Cuando lo encontré, tenía vergüenza de acercarme a mis papás, pero no por haberme enojado, sino porque comprendía que no era justo ni merecido el regalo que me habían conseguido. Ellos, a la vez que me festejaron alegremente mi cumpleaños, me hicieron caer en la cuenta de mi mala acción. Fue ahí donde comprendí, que perdonar no es un acto de justicia sino de amor. Todo perdón es injusto, pues no se lo merece el perdonado. Todo perdón es amor gratuito por parte de quien perdona y don inmerecido por parte de quien lo recibe.
Es necesario, nos dice el Papa “volver a proponer con nueva audacia el sentido y la práctica de este sacramento” . Según esto, ¿qué les propongo? “Perdona nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores” (Mt 6,12) no significa principalmente que si yo no perdono no seré perdonado por Dios. Esto podría reducir el perdón divino a un simple acto de justicia. Por el contrario su perdón es siempre un acto gratuito e inmerecido por nuestra parte. Perdonar no es condición para ser perdonado: Dios está siempre dispuesto a perdonar. Perdonar, es decir, acoger al otro cuando no se lo merece, es necesario para aceptar el perdón de Dios, aunque sabemos que nosotros no lo merecemos. Pero a la vez, experimentar el perdón de Dios, no merecido por nuestras obras, es necesario para ser capaces de perdonar las injusticias que recibimos. Así lo afirma el Santo Padre: “Sólo quien ha sentido la ternura del abrazo del Padre puede transmitir a los demás el mismo calor, cuando ofrece el perdón”.
¿Qué les propongo para que se acerquen con más frecuencia a confesarse? Les invito a descubrir la belleza del perdón; es decir, descubrir la belleza de perdonar sinceramente a quienes les han hecho mal y descubrir la belleza de ser perdonado aunque no lo merecemos.


Fuente:

Catholic.net || Autor: P. Juan Carlos Ortega

Añadido el 29-07-2008

Ver artículo “Problemas de Perdón” en Sopa de Pollo

7. Los judaizantes a la vista. Los tenemos que conocer.

Los judíos que no se convertían, no toleraban que el judaísmo se viniera abajo por aquel impostor que había muerto crucificado.

Me atrevo a empezar hoy con una pregunta, más que curiosa, inquietante:

Cuando oímos o leemos a San Pablo, sobre todo en las grandes cartas a los Gálatas o a los Romanos, ¿no nos enredamos muchas veces con eso de la justificación por la fe, los judaizantes, las obras de la Ley, y otras expresiones parecidas?…

Sí; nos enredamos. Esta es la verdad.

Y no entendemos tampoco por qué los judíos hubieron de hacer tanta guerra a Pablo. Lo persiguieron por todas partes. Pero no solamente los judíos que rechazaban a Jesús, sino los judíos convertidos, los cristianos judíos, llamados judaizantes.

Pablo contaba en una de sus cartas: “Cinco veces recibí de los judíos treinta y nueve azotes; tres veces he sufrido la flagelación con varas; una vez fui apedreado” (2Co 11,24).

La lluvia de piedras que le dejó medio muerto la recibió de los paganos licaonios, instigados por los judíos que llegaron desde Antioquía de Pisidia e Iconio.

¿Por qué fue todo eso? ¿Por qué los judíos perseguían a Pablo?

Los judíos que no se convertían, no toleraban que el judaísmo se viniera abajo por aquel impostor que había muerto crucificado. Esto se entiende fácilmente.
La que no se entiende es la persecución de Pablo por parte de “los falsos hermanos” (2Co 11,26), es decir, de los judíos convertidos al cristianismo. ¿Qué ocurría?

Los judíos pensaban que la salvación venía por la pertenencia al pueblo de Israel, al pueblo judío, al descendiente de Abraham. Tenía como signo la circuncisión, que recibían los varones al octavo día de haber nacido. Además, había que cumplir la Ley de Moisés. Según aquellos judíos, los gentiles o paganos, sin circuncisión y sin Ley, eran todos “gente pecadora” (Tb 13,17), y no se salvaban.

Así estaban las cosas, cuando aparece Pablo predicando a Jesús, y diciendo:

Basta para salvarse creer en Jesús, darse completamente a Él, bautizarse y vivir conforme a las enseñanzas de Jesús, guiados por el Espíritu Santo, dentro de la Iglesia dirigida por los apóstoles y los pastores por ellos designados. En todo lo demás, reina la libertad.

¿Cuál de las dos partes tenía la razón?
Habían sucedido dos hechos incuestionables que convenía tener muy presentes.

Primero, el de Pedro, que bautizó al centurión pagano Cornelio y a todos los suyos sin circuncidarlos, y el Espíritu Santo bajó sobre ellos sin hacer ninguna distinción entre judíos circuncidados y paganos incircuncisos (Hch 10,44-48; 11,17-18)

Segundo, el de Pablo y Bernabé, que evangelizaron por el Asia Menor. Convirtieron a muchos gentiles, los bautizaron, sin circuncidarlos ni imponerles la Ley, y el Espíritu Santo obraba con ellos los mismos prodigios que entre los judíos de Jerusalén.

Estos dos hechos deberían hacer callar a los judaizantes, haciéndoles pensar rectamente: No hacen falta alguna ni la circuncisión ni la Ley.

Pero los judaizantes no tenían en cuenta estos hechos evidentes, estas obras del Espíritu Santo, y exigían todo lo contrario: ¡Hay que circuncidar a esos paganos que se coinvierten y obligarles a guardar la Ley!

Contra esos judaizantes, el pensamiento de Pablo era muy claro:

Abraham recibió la promesa del Salvador y la salvación por su fe antes de que se circuncidase. Por lo mismo, la salvación no se debe a la circuncisión sino a la promesa libre de Dios. La circuncisión, entonces, está de más, es inútil (Ro 4,9-12)

Y lo mismo pasa con la Ley de Moisés. Jesús aceptó la Ley y se sometió a ella, pero al mismo tiempo la hacía desaparecer con la ley de la nueva Alianza, inaugurada con la sangre de su cruz, con la moral perfecta que Él enseñaba, y con la institución de su Iglesia.

Con toda esta obra de Jesús, desaparecía lo que la antigua Ley tenía de profecía, de provisional. La Ley de Moisés era sombra de lo que tenía que venir, y que sería definitivo.

San Pablo lo expresó muy bien con aquella comparación:

La Ley de Moisés era como el pedagogo, como el criado que lleva al niño a la escuela. Una vez el niño se ha hecho mayor, camina por su cuenta, sabe guardarse a sí mismo, y sobra entonces el pedagogo.
De este modo, la Ley de Moisés llevaba al pueblo judío hasta el Cristo.

Una vez venido el Cristo, que promulgaba su ley definitiva, sobraba la ley anterior.
La Ley y la circuncisión quedaban abolidas, y bastaba la fe en Jesús.

Pero, ¿qué es la fe en Jesús? ¿En qué consiste? ,

La fe del cristiano no es decir:

“Yo creo en Jesús, y ya estoy salvado.”

No basta eso. La fe en Cristo es entregarse a Él; es tomarlo como guía, después de reconocer que es Dios y que es el Salvador.
Esta fe consiste en darse a Cristo, lo cual exige bautizarse y desarrollar después la fe por la recepción del Espíritu Santo con la Confirmación.

La fe pide unirse a Cristo por la Eucaristía, que es el Pan de Vida.
Y exige: también vivir siempre a Cristo con las obras de la fe, es decir, con todo lo que impone la condición de cristianos.

Según San Pablo, la fe ha de actuar movida por el amor (Ga 5,6); de lo contrario, la fe sin obras no nos salva.

Hay que entender lo que enseñan los dos apóstoles Pablo y Santiago:

Pablo dice: Nadie se justifica por las obras, sino por la fe (Ro 3,28. Ga 2,16)
Y Santiago: La fe sin obras está realmente muerta (St 2,17 y 26)

Tan palabra de Dios es lo que dice Pablo como lo que dice Santiago, y los dos dicen lo mismo, aunque cada uno bajo su punto de vista propio.

Por lo mismo, el cristiano no queda sin ley. La Ley antigua, la de Moisés, está abolida, anulada del todo. Pero el cristiano tiene una nueva ley que cumplir: la de Jesús, la del Espíritu. Son necesarias la fe y las obras, y tan necesarias las obras como la fe.

Agarrar sólo estas palabras de Pablo: Nadie se justifica por las obras, sino por la fe (Ro 3,28. Ga 2,16), negando la necesidad de las obras cristianas, es una blasfemia contra la Biblia.

San Pablo hablaba de las obras de la Ley antigua, no de la ley de Dios impresa en nuestros corazones, ni de las normas establecidas por el Señor en el Evangelio.

Sí, amigos; la meditación de hoy ha sido algo especial, ya lo veo, y nos ha hecho discurrir un poco.

Pero nos era necesaria para entender muchas cosas de la vida de Pablo, el gran perseguido, aunque también el gran campeón de la libertad cristiana.

  • Preguntas o comentarios al autor
  • Autor: Pedro García Misionero Claretiano | Fuente: Catholic.net .

     

    6. La primera misión. Chipre, y adentrándose en Asia.

    Allí los llevaba el afán no de hacerse ricos con sus minas de cobre, sino el de conquistar para el Señor Jesús aquella isla prometedora.


    El puerto de Seleucia presenció aquel día primaveral del año 45 una escena hasta entonces nunca vista:

    -¡Adiós, hermanos!…

    Lo decían a gritos entre abrazos, besos y lágrimas, los cristianos venidos de Antioquía, que distaba 25 kilómetros.

    Habían venido para dar la despedida a los primeros misioneros de la Iglesia, Bernabé y Pablo, los cuales se dirigían a Chipre, cien kilómetros adentro del mar Mediterráneo.

    Allí los llevaba el afán no de hacerse ricos con sus famosas minas de cobre, sino el de conquistar para el Señor Jesús aquella isla prometedora, patria del mismo Bernabé (Hch 13,4-52. 14,1-28)

    Había mucha paz en la isla, gobernada por el procónsul Sergio Paulo, un romano inteligente, que se mostró interesado en la doctrina de Jesús expuesta por Pablo.

    Sin embargo, se metió de por medio Satanás.
    Un mago judío, llamado Elimas, se presentaba cada día al procónsul con sus impertinencias:
    - No le hagas caso a este judío renegado!…

    Hasta que Pablo ya no aguantó más:
    - ¡Cállate, hijo del diablo! Estás repleto de todo engaño y de toda maldad. ¿Hasta cuándo vas a persistir en torcer los caminos del Señor? Para que escarmientes, te vas a quedar ciego temporalmente sin poder ver la luz del sol…

    Y sigue la narración de Los Hechos:
    Al instante cayeron sobre él oscuridad y tinieblas e iba dando vueltas buscando quién le llevase de la mano.

    Aunque el castigo de Dios iba a ser sólo temporal, el procónsul Sergio Paulo, visto el portento, abrazó la fe del Señor Jesús.

    No dicen nada más los Hechos sobre la evangelización de Chipre, pero fue muy fecunda a lo largo de los 250 kilómetros que atraviesan la isla de oriente a occidente. De hecho, Bernabé volverá allí en un viaje posterior para confirmar en su fe a los creyentes.

    Ahora, dejada la isla, ¡a lanzarse a la conquista del interior del Asia Menor!
    Resultaba toda una aventura el atravesar las montañas del Tauro hasta llegar a la llanura de Antioquía de Pisidia, distante más de 160 kilómetros…

    Caminos ásperos, a lo más de herradura, que subían hasta una altura de 1.200 metros…
    Caminar siempre al acecho de los ladrones y bandoleros, tan famosos en la región…
    Dormir, después de un día agotador, sólo en el suelo de posadas míseras…
    Un viaje así, de unos siete días, se hace únicamente empujados por un gran ideal.

    Al fin alcanzaron la planicie en la que pastaban innumerables rebaños de cabras, y llegaron a Antioquía de Pisidia, cuya evangelización tiene una importancia tan especial porque nos muestra lo que va a ser la evangelización de todas las ciudades misionadas por Pablo:

  • Un ir primero a la sinagoga de los judíos;
  • Un exponer la historia del Antiguo Testamento, que preparaba la venida del Cristo;
  • Unaceptar el Evangelio sólo algunos pocos judíos;
  • Un pasarse Pablo a los gentiles;
    y un tener que escapar de la persecución judía, aunque dejando en la ciudad bien establecida la Iglesia.

    En todas partes se va a repetir el mismo esquema

    La Iglesia conquistó en Antioquía muchos adeptos. Hasta que los judíos hicieron lo de siempre. Como muchas mujeres, esposas de los hombres paganos más influyentes de la ciudad, eran adictas a la sinagoga, los judíos pusieron en ellas los ojos:

    - Consigan de las autoridades romanas que saquen de aquí a esos revoltosos…

    Y ellas lo consiguieron, como es natural.

    Pero los discípulos, “mientras se llenaban de gozo y del Espíritu Santo”, despedían a sus misioneros:
    -¡Animo! Y hagan en Iconio lo mismo que aquí entre nosotros…

    ¡Y lo hicieron! ¡Vaya que si lo hicieron!
    Y lo pudieron hacer porque en Iconio iban a detenerse “bastante tiempo”.

    Muchos judíos y muchos paganos abrazaron la fe, sobre todo al ver los milagros que obraban los dos enviados de Dios.

    Por más que la ciudad se dividió pronto en dos. Los judíos rebeldes gritaban:

    -¡A apedrearlos por blasfemos!…

    Aunque no lo consiguieron, por ser Iconio ciudad romana, y ser también los dos apóstoles ciudadanos romanos.

    Fueron expulsados, pero en Iconio quedaba otra iglesia llena de vida y de fervor.

    En Listra, el nuevo puesto de misión, la evangelización se iba a desarrollar de manera muy diferente. Era un pueblo campesino, pagano todo. Los misioneros predican en las plazas, en las calles, en el mercado, en las casas, en cualquier lugar.

    Entre los oyentes, se hallaba sentado inmóvil un tullido de nacimiento que escuchaba con suma atención la palabra. Pablo lo mira fijamente, adivina que el pobrecito aceptaba la salvación por la fe, y le grita con voz imperiosa:

    - ¡Ponte de pie!…

    El paralítico se levanta de un salto y comienza a caminar. Y vino lo inesperado. Por todas partes se oía gritar:

    -¡Dioses, dioses en forma humana han aparecido entre nosotros! Uno, Bernabé tan silencioso y solemne, es Júpiter, el dios soberano. Pablo, el que predica, es Mercurio.

    Aquellos paganos y rudos campesinos pasaron de las palabras a la acción.

    -¿Son dioses? Entonces, hay que adorarlos y ofrecerles sacrificios…

    En el templo de Júpiter que se hallaba en la entrada de la ciudad, el sacerdote dispuso toros para el sacrificio, y la gente adornó las puertas con guirnaldas y ramos de flores para solemnizar la celebración.

    Pablo y Bernabé que se enteran, rasgan sus vestiduras en señal de dolor, y se precipitan hacia la gente gritando:

    - Pero, ¿qué van a hacer? ¡Cuidado! Los sacrificios son sólo para Dios! ¡No hagan esto, por favor! Porque nosotros no somos dioses, sino hombres como todos ustedes y de su misma condición…

    La gente empezó a calmarse con estas palabras, aunque a duras penas se mantuvieron sin ofrecer el sacrificio. Pero judíos venidos de Antioquía de Pisidia y de Iconio se presentaron revolviendo al pueblo:
    -¿Ven lo que hacen esos dos? ¡Quitarles a sus dioses!…

    Agarrado entonces Pablo, lo apedrean en medio de la ciudad, y, dándolo por muerto, lo sacan a rastras hasta las afueras donde lo dejan tendido para que se lo coman los buitres y las fieras del campo.
    Se echa encima la noche, y unos discípulos vienen a recoger el cadáver para darle honrosa sepultura. Pero, contra toda esperanza, Pablo daba señales de vida.
    Sano del todo milagrosamente, al otro día salía tranquilo de la ciudad.

    La primera misión apostólica, después de evangelizar Derbe, había durado unos cuatro años. Los dos apóstoles regresaron por las ciudades evangelizadas y animaban a los discípulos con estas palabras:

    - ¡Adelante! ¡Buen ánimo siempre! Y “no olviden que es necesario pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios”.

    Llegaron por fin a Antioquía de Siria, de donde habían partido. El júbilo de la comunidad cristiana era incontenible, cuando Pablo y Bernabé “se pusieron a contar lo que Dios había hecho con ellos y cómo había abierto a los gentiles las puertas de la fe”.

    La Iglesia estaba en marcha, y nadie la podría ya detener…

  • Preguntas o comentarios al autor
  • Autor: Pedro García Misionero Claretiano | Fuente: Catholic.net

    Alejandro Bermudez, director de ACI Prensa, sobre la homosexualidad

    Nuestra amiga Nubia nos manda este correo para su publicación:

    Vídeos de Alejandro Bermúdez director de ACI Prensa tema la homosexualidad:

    Hermanos a raíz de que tengo un amigo en youtube que es el que tiene los vídeos de Alejandro Bermúdez el director de ACI Prensa del tema de la homosexualidad pues decidí darle una mano, lamentablemente me encontré con dos homosexuales quienes usan un vocabulario lleno de blasfemias e insultos no solo en mi contra por publicar pasajes de la Biblia donde se habla del tema .

    Con una mano he usado la misericordia y con la otra las escrituras y las estadísticas medica, pero como bien sabemos algunos gays niegan totalmente la escritura, pues por lo que para el dialogo pues entonces queda el tema del Sida y el problema de la homosexualidad, como un problema de salud publica, muchos de los defensores de la homosexualidad dice: ” no se metan con nosotros porque es nuestro cuerpo y hacemos con el lo que queremos”, pues sabemos que esta respuesta es una respuesta infantil , ya que el tema nos afecta a todos como sociedad, es como si un suicida dice pues yo me quiero matar y que nadie se meta, vemos que es lo mismo , y no por esta actitud irresponsable del suicida se deja de estudiar el suicidio en las clases de sicología o en psiquiatría, de igual manera el tema de la homosexualidad es un tema de salud publica, ya que ellos no quiere que se meta la religión pues veamos la otra cara de la moneda, sabemos del caso de muchos homosexuales quienes en su lecho de muerte al contagiarse de Sida hubieran deseado que se les hablara del tema y tal vez cambiar sus vidas.
    Por otro lado la burla y la rebeldía de algunos grupos gays da tristeza, en mi dialogo uno de ellos se burlo diciéndome , Cito textualmente la burla:
    Lo más divertido es que sabéis que estáis acabados.
    El mundo civilizado cada vez aprueba en más países la igualdad jurídica de los gays. Solo en los países pobres, atrasados y se mantienen las discriminaciones basadas en cuentos religiosos para ignorantes.

    Eso es un hecho.

    La ciencia habla claro; Homofobia es enfermedad. Homosexualidad no lo es.” /….

    Lo mas triste hermanos es que la homosexualidad es como una bola de Nieve en contra de aquellos países que dan prioridad al materialismo y se olvidan de la moral , no se si esta persona también se ríe de saber que esos países tiene un mayor alto numero de personas con SIDA , Como vemos el alto aumento de casos de SIDA en Canada, el Bronx New York, también lo vemos en países donde no hay educación sexual como en el caso de África, y no menciono otros países para que no crear tristeza porque tengo muchos amigos quienes viven en este pais , pero hablando con una amiga medica que se fue a especializar fuera de mi País Colombia me dice casi llorando el Sida aquí es como una gripa hasta los médicos lo tienen porque algunos se han contagiado por los pacientes( o porque la promiscuidad sexual es como la mala yerba que crece en cualquier terreno) , ahora sabemos que dentro de las victimas del Sida también están aquellos inocentes hijos de portadores positivos quienes adquieren la enfermedad directamente de su madre al nacer, bueno por eso este tema no solo compete para mezclarlo con el tema de la homosexualidad sino en el tema de la promiscuidad sexual y sus consecuencias, ahora se sabe que se incrementa el riesgo en las relaciones sexuales anales, pero como el tema es largo solo les dejo los link de abajo para que aprendan mas del tema , otro mito es pensar que el preservativo (Condon) es “sexo seguro” pero esto no es cierto ya ustedes lo van a leer en los link de vida humana internacional.
    Hermanos hace tiempo atrás en mis estudios de secundaria me encontré con un libro “la peste” (el autor no lo menciono ya que este se opuso simultaneamente tanto al cristianismo, al marxismo ,al existencialismo , etc porque el se autoconsideraba un rebelde ), este libro impacto mi vida porque me hizo reflexionar en que tanto cumplimos el mandamiento de amar a nuestro hermano , este amor se debe de reflejar en desear el bien para todo hermano , pero la actitud en el libro de la peste era totalmente opuesta, era :”si yo ya me contagie de la peste, pues que se contagien los otros también” y la gente con la peste se tiraban a las personas que estaban sanas para que se contagiaran , en mi vida me he encontrado con pacientes homosexuales con Sida quienes tienen esta actitud inclusive en contra de los médicos mismos porque ellos se esconden detrás del escudo de no discriminación, si por ejemplo un paciente consulta para que se le quiten unos puntos en la consulta externa muchas veces el medico si no conoce al paciente pues no tomara las medidas necesarias aunque en la historia clínica en letra bien pequeña se aclare que tiene Sida ya que por ejemplo si una persona es alérgica a un medicamento se pone en rojo afuera de la historia clínica que es alergico por ej. a las penicilinas, pero no así para el Sida por el mismo problema de la tal discriminación , por esto un medico puede contagiarse fácilmente porque a veces es el mismo paciente que le oculta la verdad al medico o al odontólogo, etc. Por otro lado ese criterio de discriminación es un escudo que se usa para justificar muchas cosas , pero no vemos este falso argumento por ejemplo en persona que practica adulterio , públicamente se reconoce que esta persona esta cometiendo un pecado , pero no así el homosexual quien siempre usa el escudo de la discriminación para ocultar su pecado. Esta estrategia ha funcionado hasta el momento tan efectivamente que silencian a cualquiera que hable de las verdades del evangelio , me decía un homosexual “me caes mal y Dios me quiere asi como soy ” yo le pregunte también te cae mal Dios? porque yo no escribí la Biblia: Romanos 1:24-27
    Por eso Dios los entregó a las apetencias de su corazón hasta una impureza tal que deshonraron entre sí sus cuerpos; a ellos que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en vez del Creador, que es bendito por los siglos. Amén. Por eso los entregó Dios a pasiones infames; pues sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por otras contra la naturaleza; igualmente los hombres, igualmente los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre, recibiendo en sí mismos el pago merecido de su extravío.

    Vemos un caso interesante y es que Moisés cuando bajo con la tabla de los 10 mandamientos , el que le puso los mandamientos al pueblo de Israel fue Dios no Moisés, pero sin embargo se rebelaron en Coré contra Dios y contra Moisés , estos rebeldes usan la burla , etc. y recibieron por eso su justo castigo
    Entiendo por otro lado a otro grupo de gays que tienen una lucha interna y que desean salir de ese cautiverio, para ellos están las puertas de la solución abierta mientras tengan una actitud humilde para aceptar la voluntad de Dios en su vida y no un “dios de bolsillo’” que se acomode a sus instintos sexuales.
    También vi un reportaje en la TV de África en que pacientes con Sida sabían que ellos estaban enfermos y sin embargo tenían relaciones sexuales con otros para contagiarlos conscientemente. Vi también el testimonio de una mujer quien tuvo solamente una relación sexual con un compañero de la universidad quien tenia una vida sexual desenfrenada o como decía vulgarmente una conocida “se come lo que encuentre” (Bisexual )se contagio por una sola noche de celebración , y este nos debe de abrir los ojos hermanos porque andan muchas personas que no le importan el bien de los otros sino que por vivir en un sexo desenfrenado se lleva a la tumba de muerte a mas de uno.
    Dios quiera que quienes tienen esta actitud egoista y mala , se conviertan.

     


    Por eso hermano me dio dolor esta burla, porque es una burla que no busca el bien para otros sino que busca hacer el mal, lo mas triste de esta persona en particular, es que niega totalmente la existencia de Dios y dice blasfemias en contra de la escritura y de Dios.
    Por otro lado como dice uno de los artículos de abajo los grupos gays se la pasan recogiendo fondos multimillonarios para investigaciones sobre el Sida pero niegan que el Sida sea una enfermedad de mayor riesgo en los grupos homosexuales , vemos aquí otra ejemplo mas de doblez.
    Yo entiendo que es un tema bien difícil de tratar , pero es mi responsabilidad de hablar del tema ya que ellos(homosexuales) no viven en la luna , ni en martes por esta razon, este problema se convierte en un problema de “Salud Publica” que debe de ser informado a todo el publico en general para que se tomen las medidas necesarias, por eso es importante la educación sexual y dentro de ella la educación en el tema del Sida, porque realmente estoy convencida que la verdad nos hará libres.

    Dejo estos link con la esperanza de que le abran los ojos a muchos de los que caminan en cautiverio .

    Aviso: Algunos de los siguientes artículos contienen información no apta para menores u otras personas vulnerables.

    Origen del SIDA

    Magnitud del problema

    ¿Cómo actúa el virus del SIDA?

    Prevención del SIDA

    Transmisión del SIDA

    Comparación de los tamaños del espermatozoide y los virus más comunes de las enfermedades transmitidas sexualmente

    SIDA y homosexuales

    El SIDA y la “planificación familiar”

    Educación sexual y SIDA

    Lo que no dijeron los promotores del preservativo

    ¿Impide el contagio del SIDA el condón?

    ¿Es el preservativo la respuesta al SIDA?

    La verdadera respuesta al SIDA

    Ayuda para las personas que tienen SIDA

    La enseñanza de la Iglesia Católica

    Información adicional: Noticias, catálogo y enlaces

    Ley en el Brasil que prohibiría la enseñanza cristiana sobre la homosexualidad.
    .- El Senado de Brasil tiene en trámite un proyecto de ley –aprobado sin debate y en su totalidad por la Cámara de Diputados– que busca promover la homosexualidad y prohibir la enseñanza cristiana en el tema, con el pretexto de combatir la discriminación.
    Según informó la Asociación de Defensa de la Vida, el proyecto considera como delito con penas de hasta cinco años de prisión impedir las expresiones de afecto homosexual” en lugares públicos o privados abiertos al público.
    Asimismo, considera delito sancionado con penas de hasta tres años de cárcel, “negar o excluir, en cualquier sistema educativo de selección, la contratación o promoción de profesionales o funcionarios que participen de actos homosexuales“. Según la asociación, de esta manera, ningún seminario católico ni institución evangélica podría impedir el ingreso de candidatos que se confiesen homosexuales.
    El proyecto también sancionaría con cárcel cualquier tipo de expresión de orden moral, ético, filosófico o psicológico que cuestione las prácticas homosexuales. Así, “un sacerdote, un pastor, un maestro o incluso cualquier ciudadano que exprese en un sermón en un aula o en una conversación pública que la práctica de la homosexualidad es un pecado, una desviación o una enfermedad puede ser denunciado y detenido“.
    Sida

    Este artículo esta prácticamente tal cual me lo mandó Nubia. Se puede o no estar de acuerdo con ella, pero es su opinión y tiene todo el derecho del mundo a expresarla.

    Ante los emigrantes.. ¿Que nos pide Jesus?

    Dirá despues a los que estén a la izquierda: “¡Malditos, alejense de mi y vayan al fuego eterno, que ha sido preparado para el diablo y para sus ángeles! Porque tuve hambre y no me dieron de comer; tuve sed y no me dieron de beber; era forastero y no me recibieron en su casa; estaba desnudo y no me vistieron; estuve enfermo y encarcelado y no me visitaron.”
    Estos preguntarán también: “Señor, ¿cuando te vimos hambriento o sediento, desnudo o forastero, enfermo o encarcelado, y no te ayudamos?”. El Rey les responderá: “En verdad les digo: siempre que no lo hicieron con alguno de estos más pequeños, ustedes dejaron de hacérmelo a mí”.
    (Mt 26, 41-45)

    Yo pienso que a la luz de las palabras de Jesús en este Evangelio, la postura que deberíamos tener los cristianos está clara, aunque también pienso que a la mayoría nos será difícil de asumir, por lo que debemos rezar con ahínco y pedirle al Espíritu Santo la fuerza necesaria para asumir nuestras obligaciones como cristianos, pero no solo por obligación, sino que lo hagamos con alegría y cariño hacia nuestro prójimo, tal y como recomendaba la Beata Teresa de Calcuta.

    Les dejo también las ideas del Beato Juan Bautista Scalabrini. sacado del blog Pies Cansados, al igual que el vídeo del final.

    “La emigración, señores, es ley natural. El mundo físico, como el mundo humano, está sujeto a la fuerza arcana que agita y mezcla, sin destruir los elementos de la vida, que transporta a los organismos en un determinado punto y los siembra por el espacio, transformándolos y perfeccionándolos, de modo que se renueven a cada instante, el Milagro de la Creación.
    Migran las semillas en alas de los vientos, migran las plantas de continente a continente, llevadas por las corrientes, migran los pájaros y los animales y mas que todo migra el hombre, ya sea en forma colectiva o ya sea en forma aislada, pero siempre instrumento de aquella Providencia que preside los destinos humanos y los guía, aún a travéz de catástrofes, hacia la meta última, que es el perfeccionamiento del hombre en la tierra y Gloria de Dios en los cielos.
    Esto nos dice la Divina Revelación, ésto nos enseña la historia y la biología moderna, y es solo sacando agua de ésta triple fuente de verdad, es que podemos deducir las Leyes reguladoras del fenómeno migratorio y establecer precepto de sabiduría práctica que deben disciplinarla en toda su rica variedad de formas”.

    Beato Juan Bautista Scalabrini.

    Si cambiamos “sueño americano” por “sueño europeo”, vemos una realidad idéntica.
    Vídeos del portal Padrenuestronet sección blogspot, añadidos el 24-07-2008
    “Los Ángeles duermen en las aceras” de Pedor Sosa
    Del cd “Íntimo” de Martín Valverde

    El amor de cristo

    Hace unos días, navegando por la red, me encontré con este testimonio, y he creido que era oportuno el publicarlo por lo que nos pueda servir de “llamada de atención”:
    Eramos la única familia en el restaurante con un niño.
    Yo senté a Daniel en una silla para niño y me di cuenta que todos estaban tranquilos comiendo y charlando.
    De repente, Daniel pegó un grito con ansia y dijo,”Hola amigo!” Golpeando la mesa con sus gorditas manos.
    Sus ojos estaban bien abiertos por la admiración y su boca mostraba la falta de dientes en su encía.
    Con mucho regocijo él se reía y se retorcía. Yo miré alrededor y vi la razón de su regocijo.
    Era un hombre andrajoso con un abrigo en su hombro; sucio, grasoso y roto.
    Sus pantalones eran anchos y con el cierre abierto hasta la mitad, sus dedos se asomaban a través de lo que fueron unos zapatos.
    Su camisa estaba sucia y su cabello no había recibido una peinilla por largo tiempo. Sus patillas eran cortas y muy poquitas y su nariz tenía tantas venitas que parecía un mapa.
    Estabamos un poco lejos de él para saber si olía, pero seguro que olía mal.
    Sus manos comenzaron a menearse para saludar. “Hola bebito, como estas muchachón”, le dijo el hombre a Daniel.
    Mi esposa y yo nos miramos, “Que hacemos?” Daniel continuó riéndose y contestó, “Hola, hola amigo.”
    Todos en el restaurante nos miraron y luego miraron al pordiosero.
    El viejo sucio estaba incomodando a nuestro hermoso hijo. Nos trajeron nuestra comida y el hombre comenzó a hablarle a nuestro hijo como un bebe.
    Nadie creía que era simpático lo que el hombre estaba haciendo.
    Obviamente él estaba borracho.
    Mi esposa y yo estábamos avergonzados.
    Comimos en silencio; menos Daniel que estaba super inquieto y mostrando todo su repertorio al pordiosero, quien le contestaba con sus niñadas.
    Finalmente terminamos de comer y nos dirigimos hacia la puerta. Mi esposa fue a pagar la cuenta y le dije que nos encontraríamos en el estacionamiento.
    El viejo se encontraba muy cerca de la puerta de salida.
    “Dios mío, ayúdame a salir de aquí antes de que este loco le hable a Daniel.” Dije orando, mientras caminaba cercano al hombre. Le di un poco la espalda tratando de salir sin respirar ni un poquito del aire que él pudiera estar respirando.
    Mientras yo hacía esto, Daniel se volvió rápidamente en dirección hacia donde estaba el viejo y puso sus brazos en posición de; “cárgame.” Antes de que yo se lo impidiera, Daniel se abalanzó desde mis brazos hacia los brazos del hombre.
    Rápidamente el muy oloroso viejo y el joven niño consumaron su relación amorosa.
    Daniel en un acto de total confianza, amor y sumisión recargó su cabeza sobre el hombro del pordiosero.
    El hombre cerró sus ojos y pude ver lágrimas corriendo por sus
    mejillas. Sus viejas y maltratadas manos llenas de cicatrices,
    dolor y duro trabajo, suave, muy suavemente, acariciaban la espalda de Daniel.
    Nunca dos seres se habían amado tan profundamente en tan poco tiempo. Yo me detuve aterrado.
    El viejo hombre se meció con Daniel en sus brazos por un momento,
    luego abrió sus ojos y me miró directamente a los míos.
    Me dijo en voz fuerte y segura, “Usted cuide a este niño.”
    De alguna manera le conteste “Así lo haré” con un inmenso nudo
    en mi garganta.
    El separó a Daniel de su pecho, lentamente, como si tuviera un dolor. Recibí a mi niño, y el viejo hombre me dijo:
    “Dios le bendiga, señor. Usted me ha dado un hermoso regalo.”
    No pude decir más que un entrecortado gracias. Con Daniel
    en mis brazos, caminé rápidamente hacia el carro.
    Mi esposa se preguntaba por qué estaba llorando y sosteniendo
    a Daniel tan apretadamente, y por qué yo estaba diciendo:
    “Dios mío, Dios mío, perdóname.”
    Yo acababa de presenciar el amor de Cristo a través de la
    inocencia de un pequeño niño que no vio pecado, que no hizo ningún juicio; un niño que vio un alma y unos padres que vieron un montón de ropa sucia.
    Yo fui un cristiano ciego, cargando un niño que no lo era.
    Yo sentí que Dios me estuvo preguntando: “Estás dispuesto a
    compartir tu hijo por un momento?” Cuando Él compartió a su hijo por toda la eternidad.
    El viejo , inconscientemente, me recordó:
    “Les aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño,
    no entrará en él.”
    Lucas 18: 17
    Colaboración de Yaileen
    Puerto Rico

    ¡Escríbele a Yaileen!

    NUESTRO MINUTO DE SABIDURIA – XVI

    No pierdas de vista que eres hijo de Dios.

    Dios es padre de todos los niños y vive en el corazón de cada uno de sus hijos. Todos los hombres forman una comunidad de hermanos.
    Las diferencias de raza y religión solo son externas. Míralos a todos como templos vivientes del Señor, y ama a Dios con el amor a sus criaturas, procurando servirlo en el servicio amoroso y dedicado a los hermanos.

    Fuente:Minuto de Sabiduría de C. Torres Pastorino (87)

    Mozo de equipaje‏

    ¿Cansado? ¿Por qué? ¿Vives para ti mismo o vives para ser útil a los demás?
    El otro día vinieron a entrevistarme unos estudiantes de periodismo para no sé qué revista juvenil, y me preguntaron: “Y tú, ¿no te cansas nunca de dar alientos a los demás?” Les dije que sí, que me cansaba por lo menos tres veces al día. Lo que ocurría es que también por lo menos cinco veces al día sentía la necesidad de no convertir en estéril mi vida y aún no había encontrado otra tarea mejor que esa.

    Y cuando los muchachos se fueron, me puse a pensar en un viejo amigo mío que era mozo de equipajes de Valladolid. Debía de tener más o menos la edad que yo tengo ahora, pero entonces a mí me parecía muy viejo. Pero lo asombroso era su permanente alegría. No sabía hacer su trabajo sin gastarte una broma, y cuando te hacía un favor, parecía que se lo hubieses hecho tú a él. Un día le pregunté: “Y tú, ¿cuándo te vas de vacaciones?” Se rió y me dijo: “Me voy un poco en cada maleta que subo para los que se van hacia la playa.”

    Él sonreía, pero fui yo quien se marchó desconcertado. Nunca había pensado en lo dramático de esa vocación de alguien que se pasa la vida ayudando a viajar a los demás, pero él se queda siempre en el andén, viendo partir los trenes donde los demás se van felices, mientras él sólo saborea el sudor de haberles ayudado en esa felicidad.

    ¿Sólo el sudor? No se lo dije a mi amigo el mozo de equipajes porque se hubiera reído de mí y me hubiera explicado que el sudor le quedaba por fuera, mientras por dentro le brotaba una quizá absurda, pero también maravillosa, satisfacción.
    Desde entonces pienso que todos los que sienten vocación de servicio –sea la que sea su profesión- son un poco mozos de equipajes. Y que todos sienten esa extraña mezcla de cansancio y alegría. Al fin me parece que en la vida no hay más que un problema: vives para ti mismo o vives para ser útil. Vivir para ser útil es caro, hermoso y fecundo.

    Claro, desde luego. Todos somos egoístas. Al fin y al cabo, ¿qué queremos todos sino ser queridos? Por mucho que nos disfracemos, nuestra alma lo único que hace es mendigar amor. Sin él vivimos como despellejados. Y se vive mal sin piel. Por eso el mundo no se divide en egoístas y generosos, sino en egoístas que se rebozan en su propio egoísmo y en otros egoístas que luchan denodadamente por salir de sí mismos, aun sabiendo que pagarán caro el precio de preferir amar a ser amados.

    Recuerdo haber escrito hace años un extraño poema en el que me imaginaba que, por un día, Cristo se dedicaba a hacer los milagros que a él le gustaban y no los puramente prácticos que la gente le pedía. Y que, en un camino de Palestina, una muchacha hermosísima se presentaba ante Él planteándole la más dolorosa de las curaciones: ella era tan bella, que todos la querían, pero ella no quería a nadie. Deseada por todos, arrastraba una belleza inútil e infecunda. Y le pedía a Cristo el mayor de los milagros: que la concediera el don de amar. Cristo, entonces, la miraba con emoción y compasión y le preguntaba: “¿Sabes que si amas tendrás que vivir cuesta arriba?” La muchacha respondía: “Lo sé, Señor, pero lo prefiero a este gozo muerto, a esta felicidad inútil.” Ahora Cristo le sonreía y le decía: “Ea, levántate y ama, muchacha. Entra en el mundo terrible de los que han preferido amar a ser amados.” Y la muchacha se alejaba con el alma multiplicada, dispuesta a nadar felizmente a contracorriente de la vida.

    La fábula seguramente es disparatada, pero verdaderísima. Porque –los recientes enamorados lo saben- amar a la corta es dulcísimo; a la larga, cansado; más a la larga, maravilloso.

    ¿Cansado por qué? Cansado porque siempre nos sale entre las costillas el viejo egoísta que somos y nos grita tres veces cada día que nadie va a agradecernos nuestro amor –es mentira, pero el viejo egoísta nos lo dice-; porque saca además aquel viejo argumento del ¿y a ti quien te consuela? Un falso planteamiento: porque el problema no es si nuestro amor nos reporta consuelo, sino si el mundo ha mejorado algo gracias a nuestro amor.

    Pero claro que es difícil aceptar que nuestro veraneo está en esas maletas de esperanza que hemos subido en el tren de los demás. Para ello hace falta creer en serio en los demás. Y eso sólo lo hacen a diario los santos. Por eso, si yo fuera Papa canonizaría corriendo a mi amigo el mozo de equipajes de Valladolid.

    Tomado de: Razones para la Alegría