NO ME MUEVE, MI DIOS, PARA QUERERTE

Hoy, no se porque, me he acordado de esa bonita poesía, con la que me emociono cada vez que la leo. Ademas les dejo un vídeo que he visto en geocites con  la poesía cantada, y una dirección por si quieren bajársela en “power-point”.

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.


Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.


Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.


No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

Enlaces:

Power-Point

Completo por Megaupload

3. Ante las puertas de Damasco. La conversión de Pablo


La noticia desconcertó en Jerusalén a todas las autoridades religiosas judías:

- ¿Es que no lo saben? Saulo, o Pablo, ese judío de la diáspora, Maestro tan prometedor, ha traicionado a nuestros sumos sacerdotes, y con las cartas que llevaba consigo y le autorizaban traer presos a los de la maldita secta del Nazareno, ¡él, el mismo Saulo, se ha hecho uno de ellos!…

Esta era la dura realidad para las autoridades judías. ¿Qué había ocurrido?…
El diácono Esteban acababa de ser lapidado, y Saulo, Pablo, convertido en el mayor perseguidor de la naciente Iglesia, se dirigía a Damasco para traer a Jerusalén y condenar y ajusticiar a los discípulos helenistas allí refugiados.

Ocho días de duro caminar sobre las cabalgaduras, con el forzoso descanso del sábado.

Bajo un sol implacable y el calor sofocante del mediodía, llega la comitiva ante las puertas de la ciudad amurallada.

De repente, un globo esplendoroso de luz circunda a Pablo, y un rayo fulminante le derriba en tierra, a la vez que oye una voz de acento inefable, mientras contempla una figura que le mira de manera indescriptiblemente amorosa:

- Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?…

- ¿Quién eres tú, Señor?

- Yo soy Jesús, a quien tú persigues.

En unos segundos de densidad eterna, el caído en tierra se da cuenta perfecta de todo:

- ¡Luego Esteban tenía razón! Decía que estaba viendo al Hijo del Hombre a la derecha de Dios, ¡y era verdad! Ese Jesús a quien yo odiaba es el Mesías esperado. Al que yo llamaba “el maldito crucificado”, ¡aquí lo tengo, está Resucitado, y es Señor!…

En unos instantes ha visto Saulo todo un mundo. Y responde con generosidad admirable:

-Señor, ¿qué quieres que haga?…

Y Jesús, a quien ve Pablo con sus cinco llagas resplandecientes:

- Levántate, entra en la ciudad, y allí se te dirá lo que tienes que hacer.

Los acompañantes están perplejos, han notado la luz, han percibido una voz también, pero no han visto a nadie ni entendido nada.

Terminada la visión, Saulo apenas se puede levantar, y sus ojos cegados no ven. Lo levantan, le sostienen por las manos, lo conducen a pie hasta la ciudad, y lo dejan en casa de un judío conocido llamado Judas, sita en la calle principal.

Pablo ni ve ni habla. Ensimismado, no come, no bebe, no escucha a nadie. Sólo sus labios musitan algunas oraciones ininteligibles. Así tres días.

Hasta que al fin recibe una visita extraña. Un anciano venerable que se le presenta:

-Saulo hermano, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino, me manda para que recobres la vista y te llenes del Espíritu Santo.

Saulo nota cómo Ananías le impone las manos; a su contacto se le caen de los ojos apagados unas como escamas, producidas por la luz intensa del Resucitado, y recobra la vista.

Sabiendo muy bien quién es Jesús, acepta sin más ser bautizado en una de aquellas tinas de agua de la posada de Judas.
Recupera las fuerzas con el alimento que toma después de tan prolongado ayuno, y ya tenemos ahora a Saulo, a Pablo, convertido en un ser totalmente distinto. En este hombre ha muerto todo un mundo, y ha surgido una nueva creación.

¿Qué decir de la conversión de Pablo?

Después de la Resurrección de Jesús, es el acontecimiento más extraordinario y de mayores consecuencias acontecido en la Historia de la Iglesia.

Los enemigos de Jesucristo no saben cómo revolverse ante este hecho innegable, y, para negarlo, han inventado explicaciones tan ingeniosas como necias. Todos vienen a decir lo mismo:

-¡No, semejante aparición ante Damasco no existió!…

Uno dirá:

-¿Qué ocurrió? Simplemente, con el calor sofocante del mediodía, una insolación hizo hervir los sesos de Pablo y se imaginó ver y oír a aquel a quien perseguía…

Otro apostillará:

-¡Bonito relato! ¡Vaya imaginación que tenía el escritor de los Hechos de los Apóstoles! Todo es pura fantasía.

Otro dará una nueva y más poderosa razón:

-¡Claro! No podía Pablo con los remordimientos de su conciencia por la muerte de Esteban. Y a fuerza de pensar, vino a resolverse: ¡Esteban tenía razón! ¡Jesús tiene que estar vivo! Yo no lo he visto, pero debe ser así…

Vendrá uno más, y nos dirá:

-Todo fue una perturbación mental, causada por la descarga eléctrica de una furiosa tempestad procedente de los desiertos de Siria, que trastornó a Saulo, agotado por el duro caminar, y le hizo ver precisamente aquello que tanto odiaba…

Y queda la explicación más divertida:

-Jesús, desde luego, no había resucitado, porque, de hecho, nunca murió. Estaba al tanto de lo que tramaba Saulo, se le presentó terrible y amenazante frente a Damasco, le metió miedo con la espada que blandía, y Saulo, prudente, antes que morir prefirió rendirse y pasarse al bando que perseguía…

Hace ya mucho tiempo que empezaron a decirse tales disparates por los racionalistas. ¿Por qué?… Sabían bien lo que hacían tan perversamente.

La conversión de Pablo ante las puertas de Damasco es una prueba tajante de la Resurrección de Jesús. Y si Jesús resucitó, ¿quién era Jesús?… Lo que él decía: el Cristo, el Hijo de Dios, el Salvador.

Los enemigos de Jesucristo saben esto muy bien. Por eso están empeñados en negar un hecho evidente y que no tiene vuelta de hoja, como decimos.

Pero además, si Pablo no vio personalmente a Cristo Resucitado, la vida de Pablo no tiene explicación humana.

Nosotros sabemos y decimos algo muy diferente de lo que afirman esos ciegos voluntarios, que no soportan ni a Jesús ni a Pablo. Nosotros vemos que a partir de las puertas de Damasco, Pablo es el gran enamorado de Jesucristo. ¡Cómo le quiere! ¡Cómo habla de Él! ¡Cómo trabaja por Él!…
No hay cristiano que no mire a Pablo como el gran amante de Jesucristo y no quiera ser, de una manera u otra, un segundo Pablo.

Porque cada cristiano ha tenido en su vida un momento u otro de propia conversión. Y entonces ha surgido en ese cristiano el gran ideal:

-Conocer a Jesús. Amar a Jesús. Hacer algo por Jesús…

Cuando el cristiano contempla a Jesús Resucitado, en quien cree a ciegas, y le pregunta también: -Señor, ¿quién eres?…, recibe la respuesta de Saulo, pero modificada, ¡y tan modificada!: -Yo soy Jesús, a quien tú tanto amas. ¿Qué quieres hacer por mí?…

  • Preguntas o comentarios al autor
  • P. Pedro García Cmf

    2. Pablo y Esteban. El celoso mantenedor de la Ley


    Pablo, el Pablo que admiramos y queremos tanto, avanzaba en la vida y no acababa de digerir un grave remordimiento, como lo expresa de muchas maneras en sus cartas: ¡Yo no soy digno de ser llamado apóstol, pues perseguí a la Iglesia de Dios (1Co 15,9) “Con poderes recibidos de los sumos sacerdotes, yo mismo encerré a muchos santos en las cárceles; y cuando se les condenaba a muerte, yo contribuía con mi voto. Frecuentemente yo recorría todas las sinagogas, y, a fuerza de castigos, les obligaba a blasfemar; rebosando furor contra ellos, los perseguía hasta las ciudades extranjeras” (Hch 26,10-11)
    “Fui un blasfemo, un perseguidor, un insolente”
    (1Tm. 1,13) A pesar del perdón total que le había otorgado Jesús, no olvidaba Pablo la tragedia que él desató -o al menos fomentó- en la Iglesia naciente, como lo vamos a ver ahora. Al principio, la Iglesia de Jerusalén vivía en una gran paz, aunque los apóstoles fueran llevados alguna vez a la asamblea de los judíos, el Sanedrín, encarcelados y azotados… Pero la cosa no pasaba de ahí. Lucas nos describe idílicamente la vida de la primitiva Iglesia de Jerusalén. “La multitud de los creyentes tenía un solo corazón y un sola alma”. “Todos se reunían con un mismo espíritu en el Templo dentro del pórtico de Salomón, y el pueblo hablaba de ellos con elogio, aunque ninguno se metía entre ellos”. “También una buena cantidad de sacerdotes iba aceptando la fe” (Hch 4, 5 y 6) Estos sacerdotes no pertenecían a los sumos sacerdotes del Sanedrín ni tenían altos cargos en el Templo, sino que eran levitas sencillos, los sacerdotes de menor categoría, los “Pobres de Yahvé” que esperaban el Reino de Dios. Y no era raro que entre los creyentes hubiera muchos fariseos de buena voluntad. Hasta que un día saltó la chispa de la iscordia entre los creyentes y no creyentes griegos venidos de la diáspora. Porque la Iglesia de Jerusalén no estaba formada solamente por judíos palestinos, sino por otros muchos venidos de fuera. Estos judíos griegos o helenistas tenían sus sinagogas propias, como los Libertos, los Alejandrinos, los Cirenenses, los de Cilicia y demás… Los helenistas que habían abrazado la fe eran los mayores contribuyentes del crecimiento de la Iglesia, que iba ganando cada vez más adeptos, muy fieles a Dios, pero también muy libres respecto de las costumbres judías mantenidas por los escribas y fariseos. Uno de estos fieles helenistas era el diácono Esteban, gran conocedor de la Biblia, predicador elocuente, dotado por el Espíritu Santo con el don de milagros. Pablo pertenecía a la sinagoga de los judíos griegos de Cilicia. Con sus propios ojos veía cómo crecía tan peligrosamente aquella secta de los discípulos de Jesús el Nazareno, crucificado, y, por lo mismo, un maldito de Dios según la Biblia (Dt 21,23), y del que decían que había resucitado. Era cuestión de tomar cartas en el asunto, y los ojos de todos se dirigieron antes que a nadie a ese Esteban que realizaba tantos prodigios (Hch 6,8-15; 7,1-60; 8,1-3) Lo citan a discusión judíos de aquellas sinagogas griegas, entre ellas la de Cilicia, la de Pablo, “y se pusieron a discutir con Esteban; pero no eran capaces de enfrentarse a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba”. Los judíos de esas sinagogas griegas, se dicen: - ¿Qué hacemos? Con éste no vamos a poder, aunque tenemos que acabar con él, el más peligroso de todos. ¿Por qué no lo llevamos al Sanedrín?… - Sí, sería lo más acertado. Pero hay que acudir con una acusación concreta. ¿Por qué no escogemos a dos, que vayan y depongan en el proceso? Podrían decir, por ejemplo: “Hemos oído a éste pronunciar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios”… Efectivamente, así se hizo. Amotinan primero al pueblo, el cual arrastra a Esteban hasta el Templo donde se había reunido el Sanedrín. ¡Y declararon los falsos testigos igual, igual que en aquel proceso de Jesús ante Caifás, el mismo sumo sacerdote que preside hoy!: “Este hombre no para de hablar contra el lugar santo y contra la Ley, pues le hemos oído decir que Jesús, ese Nazareno, destruirá este Lugar, este Templo, y cambiará las costumbres que Moisés nos transmitió”. La acusación era gravísima. Los del Sanedrín y todos “clavaron los ojos en Esteban y vieron su rostro como el rostro de un ángel”. El acusado improvisó el discurso de su defensa, trayendo toda la historia de Israel, pues, igual que Pablo, se sabía la Biblia de memoria. Todos callaban, aunque se recomían por dentro, pues adivinaban hacia dónde se dirigía. Y no se equivocaban. Al llegar a Jesús, se descolgó Esteban con una terrible acusación: “¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! Igual que sus padres, así son ustedes. Ellos mataron a los profetas que anunciaron la venida del Justo, de aquel que ahora ustedes han maldecido y asesinado”. No podía el Sanedrín con su rabia al verse acusado de la muerte de Jesús. Arman todos un barullo enorme, y llega al colmo su furor cuando Esteban, “lleno del Espíritu Santo y clavando sus ojos en el cielo, declaró: “Estoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del hombre de pie a la diestra de Dios”. Esteban había firmado su sentencia de muerte. Tapándose todos los oídos al oír tan horrenda blasfemia, se abalanzaron sobre el acusado, sin votar tan siquiera la condena a muerte, lo arrastraron a las afueras de la ciudad, y lo lanzaron a una pequeña hondonada. Era el lugar más apropiado para la ejecución. Arrojado Esteban violentamente, y mientras aún se mantenía en pie, oró al estilo judío, con los brazos en alto: “¡Señor Jesús, recibe mi espíritu!”. Los dos testigos principales se quitaron los mantos para obrar con más libertad, y los entregaron al joven que se llamaba Saulo, el cual contará después entre lágrimas: “Cuando se derramó la sangre del mártir Esteban, yo también me hallaba presente, y lo aprobaba, y guardaba los vestidos de los que le mataban” (Hch 22,20) El primer testigo tira la primera piedra, el otro la segunda, y a continuación caía toda una lluvia de piedras sobre la víctima, que aún dejó oír su voz: “¡Señor, no les tengas en cuenta este pecado!”. Con esta plegaria en los labios, se dormía aquel testigo de Jesús, el primer mártir de la Iglesia. “Se durmió”. ¡Qué expresión tan bella de los fieles, recogida en los Hechos de los Apóstoles! Nada de morir. El cristiano no muere, se duerme para despertarse otra vez… Saulo, Pablo, no pudo medir las consecuencias de aquella muerte. Con la persecución sistemática emprendida aquel día contra la Iglesia, ésta rompía el corsé que la encerraba en Jerusalén, se esparció por las regiones limítrofes, crecía cada día más, y la plegaria última de Esteban la recogía Dios precisamente para convertir al perseguidor…
    Autor: Pedro García Misionero Claretiano | Fuente: Catholic.net

  • Preguntas o comentarios al autor
  • P. Pedro García Cmf

    Abundance Life – Vida en Abundancia

    Hermanos me gustaría invitarlos para que vean el episodio de “Abundance Life ” de esta semana con la profesora Janet E Smith ph D, no se si el programa esta disponible en Español , abajo les dejo la información del programa lo pueden ver en el canal ewtn en TV o en el Internet si no tienen el canal , el tema que se esta tratando es , Dating, Mating, and Contraception
    Me pareció un buen tema sobre todo hoy en día, que como me comentaba mi amigas Loly , que al ir a ayudar en la entrada de un Estadio (del Estado de Texas,) en un concierto de música Rock , la mayoría de los asistentes al concierto fueron adolescentes , vaya sorpresa !…al revisar para que no entraran con armas , al ver las carteras de las adolescentes con pastillas anticonceptivas , y en los varones los bolsillos con condones, esto nos muestra que nuestros adolescentes están practicando sexo o en disponibilidad 24 hr para el sexo , muchos padres asumen la posición de que porque sus hijos pues tarde o temprano se tienen que enfrentar a tomar esa decisión pues ellos mismos son los que le compran las pastillas a sus hijas, además los condones son de fácil acceso en las escuelas, en los baños públicos , en las farmacias , etc. , como si el condón resolviera los problemas de la promiscuidad, pues ello no protege 100% a nuestros jóvenes de contraer enfermedades de trasmisión sexual .
    Este programa de televisión nos muestra un estudio importante donde los anticonceptivos hacen que se disminuyan la libido , y no solo eso hace menos atractiva a una mujer al disminuir los niveles de feromonas , llamando a la píldora ” la pastilla del divorcio”, y sin contar las muertes innecesaria por el uso a temprana edad de parches anticonceptivos , se da medicamentos a una mujer sana y el resultado es desbalancear su sistema hormonal y si bien lo dice el programa “cuando se altera el plan de Dios , tenemos que pagar las consecuencias”, vemos los innumerables efectos adversos de los anticonceptivos , se aumenta el riesgo de cáncer de seno , cáncer de cérvix , hígado y ovario entre otros , riesgos cardiovasculares en cierto tipos de mujeres y sin contar con los residuos de estos productos que se eliminan por la orina que contaminan los peces y el agua, etc.
    Me pregunto , si por estar disponibles sexualmente 100% cambiamos la salud …. Tendremos que pagar las consecuencias ?????
    Les adjunto la presentación de Power Point de la profesora Janet y Dios quiera que vean el programa en la televisión, este es el numero del programa también esta disponible a la venta en DVD # 412 en caso de que los necesiten para charlas educativas los pueden conseguir en la Web http://www.lhla.org/
    Por favor tomate el tiempo para explicarle a todo joven que conozcas esta verdad porque solo la verdad los hará libres y les hará buscar soluciones mas sanas como la castidad, la segunda virginidad (si ya se perdió la virginidad prometerse vivir en castidad), el matrimonio, y el uso de métodos naturales en el matrimonio , rescatar los valores morales y el verdadero significado del amor y el respeto.
    Les recomiendo la lectura de estos links:
    Esta es la información del programa : http://www.ewtn.com/tv/index.asp

    saludos. Nubia

    Estos ultimos en Ingles